Nunca sé bien si me pasa a mí o les pasa a todos. El cine es un arte popular, masivo por naturaleza. Se supone que varias personas ven una película en una sala de cine. Si el objetivo del artista es emocionar a partir de la empatía con una historia, de la catarsis, de sentirse identificado con el personaje sería dificultoso si se eligiera un tema muy personal, con detalles quizás ajenos a todos los espectadores en su conjunto.
La Reconquista empieza como una historia bastante banal, y hasta tonta. Una ex pareja de la adolescencia se junta después de mucho tiempo. Tienen conversaciones un tanto sin sentido. Él está en pareja pero decide seguirle un poco el juego a ella que está convenientemente sola. No parece ser una reconquista, sino una noche pasajera que se extiende con alguna expectativa por el final. Hay momentos verdaderamente románticos pero finalmente no pasará nada. Y así parece terminar nuestra historia, trunca y triste. Un plano general, música. Pero no concluye, esto sigue. Él le cuenta a su pareja lo sucedido como si hubiera sido solamente una noche más con amigos y siguen con sus vidas sin más.
Luego vamos al pasado y se nos mostrará la historia inicial de nuestros adolescentes enamorados, también el final, el desamor y unas pocas cosas más. Entonces todo lo que parecía ser insubstancial y pasajero se hace más significativo. Esta historia de amor realmente era particular. ¿Sucede que el tiempo pasó y no lo recuperaremos más? ¿Sucede que siempre estaremos enamorados de nuestra primera pareja? ¿Tendremos que reconquistar nuestra juventud enamorada perdida? Ahora, no todos fuimos unos chicos tímidos y quedamos enamorados de una primera novia que nos rompió el corazón. El poder de arte cinematográfico hace que de todas maneras encontremos rasgos de nuestra propia historia. Que decidamos que ese romance se parece al nuestro. Porque, eso sí, todos hemos perdido tiempo, hemos perdido juventud y creemos que nuestra historia personal puede ser digna de una película. Si es algo tan inmenso que nos marcó para siempre y que nunca olvidaremos, cómo no hacer la más emocionante de las obras de arte, la más importante historia de amor.
SUSCRIBITE a esta promo especial