Boca ganaba 3 a 2 y para un Superclásico tan cambiante era poco resultado, pero Ricardo Centurión marcó el cuarto sobre la hora y el entrenador Guillermo Barros Schelotto explotó de alegría en el festejo.
El Mellizo se metió dentro del campo y fue corriendo a abrazar al arquerito Vagner, quien debió reemplazar al arquero Sara quien ayer sufrió una lesión en uno de sus hombros.
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