Rita Arregui, de 52 años, la inspectora de Control Ciudadano tiene mucha bronca e incertidumbre. Ayer se realizó chequeos médicos para verificar cómo evoluciona la lesión que sufrió el fin de semana pasado cuando participaba de un operativo de control en La Plata Rugby Club. Recuerda que el agresor le “pegó sin mediar palabras. Nunca me pasó algo igual, en siete años que llevó de trabajo”, dijo la mujer a este diario.
La lesión que sufrió en su brazo derecho fue tal que un cono de sombra aparece en su horizonte sobre su futuro laboral, ya que no sabe cómo quedará de la seria lesión que la sorprendió en momentos que hablaba por teléfono y un joven rugbier del club La Plata la agredió.
“Por suerte me auxilian mis directores y compañeros de Control Ciudadano, quienes me llevaron hasta el hospital Italiano y me trajeron a mi casa de barrio Aeropuerto. El resto me lo cubre la ART”, dijo Arregui.
Esta semana tiene que ver a un cirujano y se analizará cuáles serán los pasos a seguir, contó la mujer, quién ayer también pasó por 20 y 50, para cumplimentar con gestiones administrativas. Esto es día a día. Se que voy a tener yeso por 45 días y después llegará el turno de la rehabilitación. Jamás pensé que el operativo iba a terminar así. Menos que me iban a golpear de tal forma”, relató la mujer.
“En una inspección de rutina, nos acercamos y entramos. Leemos que los papeles están incompletos y se decidió clausurar”, aseguró la mujer, quien detalló que acudieron al predio tras una denuncia por ruidos molestos.
La víctima sostuvo que el joven que la agredió se acercó directamente a ella y sin emitir una palabra la atacó: “Me voy a hablar por teléfono y veo a un chico que viene muy violento. Freno, lo dejo pasar y me pegó una trompada de la nada en la muñeca, me la quebró”. “Yo no hablé con él, no discutí, nada. Sin mediar palabra me pegó”, agregó la inspectora.
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