El obispo de San Rafael, Eduardo María Taussig, admitió ayer a su regreso de Roma las denuncias por abuso sexual conocidas en los últimos días contra religiosos que cumplían funciones en esa diócesis del sur mendocino, como el fundador del Instituto del Verbo Encarnado (IVE), Carlos Buela, y el presbítero Fernando Yañez, ambos ya alejados de esa orden.
Monseñor Taussig difundió un comunicado donde señaló que “no se han constatado casos de abusos de menores atribuibles al padre Carlos Miguel Buela, fundador del IVE, aunque han surgido otras denuncias contra él, sobre acciones en materia sexual que afectaron a religiosos y a seminaristas del Instituto”.
“La Congregación competente de la Santa Sede, habiendo garantizado el ejercicio del legítimo derecho de defensa del afectado, determinó, conforme a procedimientos canónicos vigentes, la veracidad de las denuncias y la imputabilidad al padre Buela de comportamientos impropios con mayores de edad”.
Tras haberse confirmado la veracidad de las acusaciones, el sacerdote Buela tuvo que renunciar al cargo de superior general del IVE y fue recluido en Italia luego de una larga investigación del Vaticano.
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