BEIJING.- Las tensiones entre el gobierno de China y la futura administración de Estados Unidos recrudecieron ayer, después de que el presidente electo Donald Trump, cuestionara el principio de “una sola China”, sin el cual, advirtió Beijing, se acabará la estabilidad de las relaciones bilaterales.
Si el principio por el que Beijing insiste en que se le reconozca como único Gobierno de China “se ve comprometido, el crecimiento estable de las relaciones entre China y EE UU no es posible”, dijo un portavoz de la Cancillería china. China remarcó, “está preocupado” por las declaraciones de Trump, quien en una entrevista aseguró que no permitirá que el gigante asiático le “dicte” lo que debe hacer.
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