La FIFA defendió ayer la decisión del árbitro húngaro Viktor Kassai de apoyarse en la tecnología para cobrar un penal en el partido semifinal del Mundial de Clubes entre Atlético Nacional, de Colombia, y Kashima Antlers, de Japón. Según un comunicado, el árbitro asistente aplicó “correctamente la técnica de esperar hasta ver cómo terminaba la jugada con respecto a la posible posición de fuera de juego”. Y agregó que “el fuera de juego” el jugador Daigo Nishi, quien fue derribado en el área por Orlando Berrio, “nunca” se produjo ya que no estaba en “disposición” de disputar la pelota. “En el incidente, la comunicación entre el árbitro y el asistente de video fue clara, la tecnología funcionó bien y, en última instancia, el árbitro tomó la decisión”.
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