El campo de juego del Estadio Mario Alberto Kempes, donde se jugó la final de la Copa Argentina, lució en pésimo estado y motivó una catarata de críticas, al igual que sucedió en marzo pasado cuando la Selección Argentina recibió a Bolivia por las Eliminatorias.
En ese mes que llegaron Lionel Messi y compañía a jugar a Córdoba hubo recitales de Maná y de Iron Maiden que dañaron el césped, aunque en esa oportunidad las autoridades tuvieron más tiempo y recuperaron en parte el pasto. El equipo argentino volvió a ser local en este recinto en octubre cuando cayó 0-1 ante Paraguay por la décima fecha de las Eliminatorias, cuando el campo de juego mostró su mejor versión en el año.
IMPORTANTES SECUELAS
Fue distinto el panorama anoche, porque los festejos por el fin de año de un programa de una reconocida radio local, realizados el último lunes, dejó importantes secuelas en el terreno de juego, que no pudo ser recuperado y lució muy mal, con visibles manchones de tierra y muy desparejo.
Tanto el árbitro del encuentro, Patricio Loustau, como los jugadores de River y Rosario Central no salieron del asombro al ingresar a realizar el reconocimiento del terreno, frente a las 55 mil personas que colmaron el estadio. Luego del partido se escucharon críticas desde ambos equipos por esta cuestión.
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