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Una de cada 10 personas tiene sexo durmiendo y no se acuerda

Es un trastorno del sueño identificado hace poco. Síntomas, causas y tratamiento
Una de cada 10 personas tiene sexo durmiendo y no se acuerda

Por Redacción

Dormirse, tener sexo durante las horas de sueño, despertar y no recordar nada, es una situación que puede sonar extraña pero ocurre y tiene un nombre para la ciencia: sexsomnio. Es un raro trastorno del sueño que no es específicamente el sonambulismo pero que está emparentado con él como una de sus variantes.

Quien acuñó el término fue  Colin Shapiro, un doctor en neurociencias que estaba trabajando como investigador en un laboratorio del sueño en Sudáfrica, en 1984, cuando lo detectó. 

Fue en ese tramo de su carrera cuando una periodista le preguntó si podía contarle algo personal. Del relato surgió que la mujer era “descubierta” por su marido masturbándose en medio de la noche. La situación, en ese caso, generaba mucha tensión entre la pareja.

El relato no fue uno más para  Shapiro. Desde entonces el científico dedicó los siguientes 12 años a recopilar otros casos, a investigar las características comunes y a escribir un artículo sobre ellos, el cual fue publicado en 1996 bajo el título “Comportamiento sexual en el sueño, una nueva parasomnia”.

Ese trabajo fue una puerta de entrada. Otro estudio publicado en 2007 y realizado por el Centro Regional de Trastornos del Sueño de Minessota, la Universidad de Minessota y la Universidad Stanford, titulado “Sueño y sexo: ¿Qué puede salir mal?” reveló que en las mujeres que lo padecen, se manifiesta como auto estimulación, mientras que los hombres suelen involucrar a la persona que tengan a un lado. 

De acuerdo al relevamiento de los casos y a la profundización de los estudios, se calcula que un 10% de la población mundial lo sufre. En términos estadístico, el último estudio de Shapiro señala que esta condición es más común en los hombres que en las mujeres. 

Las investigaciones no fueron suficientes para que el cuadro fuera tipificado como un padecimiento inmediatamente. Fue recién en 2014 se le reconoció al sexsomnio el carácter de trastorno del sueño. Esa demora ha causado que la mayoría de las personas aún desconozcan su existencia.

el impacto personal

Quienes lo padecen atraviesan durante la etapa del sueño un despertar sin control de la libido, que deviene en diferentes comportamientos sexuales. Entre los síntomas que detectó la ciencia aparece que el comportamiento durante el sexsomnio incluye gemidos, gritos, masturbación, toqueteos a la persona que está al lado. También los movimientos pélvicos y no faltan quienes llegan a consumar la relación sexual.

La mayoría de las personas afectadas viven avergonzadas y con un sentimiento de culpa, ya que no son conscientes de lo que dijeron o hicieron, y porque muestran una faceta distinta a su comportamiento diario. 

Además de las consecuencias en la vida privada que estos actos pueden generar, otro de los grandes problemas es que cuando se despiertan, no recuerdan ninguna de estas actividades.

El origen y el tratamiento

El mantener relaciones íntimas estando inconsciente es un desorden del comportamiento REM, (movimiento rápido del ojo). “Cuando una persona está en la fase más profunda del sueño, el cuerpo permanece inmóvil”, explica el especialista argentino en trastornos del sueño, Francisco Bravo. 

“En el caso de aquellos que experimentan el sexo dormido esto no ocurre y pueden actuar con su cuerpo”, agrega. Quienes padecen este curioso disturbio no creen que puedan ser capaces de hacer el amor y no advertirlo

El abordaje médico está vinculado con una terapia psicológica y medicamentos que actúan como relajante muscular, a fin de impedir la actividad mientras se está dormido. Sin embargo, como en todos los casos, lo primordial es detectar y admitir que se tiene un problema.

Estas parasomnias pueden ser detonadas por muchas cosas, aunque están relacionadas principalmente con la interrupción abrupta del sueño profundo.

Estos giros en la personalidad han llevado a los especialistas a generar una hipótesis un tanto polémica: el sexsomnio puede ayudar a las personas a resolver ciertos conflictos de personalidad.

El trastorno es considerado un tipo de parasomnia (como los terrores nocturnos o el sonambulismo). Esta conducta se manifiesta en episodios breves que, sin embargo, no representan una interrupción importante del descanso.

Hay varios interrogantes que aún no han podido ser resueltos por los especialistas que se especializan en este trastorno. Uno de ellos, tal vez el principal, está centrado en que aún se desconoce por qué una persona se torna más agresiva cuando tiene relaciones mientras duerme.

Lo que demuestra la existencia del sexomnio es que el sueño es mucho más complicado de lo que parece. Lo que en un paralelismo con la informática aparenta ser un proceso de “apagado” del cerebro, parece estar más emparentado con un “modo de reposo”, en el que ciertas funciones secundarias siguen sucediendo.

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