CIUDAD DEL VATICANO.- El papa Francisco cumplió ayer 80 años y, por eso, celebró una misa en la que pidió una vejez “tranquila, fecunda y alegre”, al tiempo que recibía las felicitaciones de miles de fieles, autoridades y de su predecesor, Benedicto XVI.
“Desde hace algunos días me viene a la mente una palabra que parece fea: la vejez. Asusta por lo menos (...) La vejez es sed de sabiduría’, esperemos que también para mi”, afirmó durante la misa, celebrada ante 60 cardenales en la Capilla Paulina del Vaticano.
El Papa explicó a los purpurados que la vejez “llega de golpe” pero al mismo tiempo apuntó que “cuando se ve como una etapa de la vida para dar alegría, sabiduría y esperanza, uno vuelve a vivir”.
“Recen para que la mía sea así: tranquila, religiosa y fecunda. Y también alegre”, exhortó el Papa.
SUSCRIBITE a esta promo especial