La preocupación por la inseguridad afecta a cada barrio platense. Del temor a la acción, ahora un grupo de Santa Ana, en Melchor Romero, comenzó a reunirse en asambleas para debatir en conjunto cómo empezar a cuidarse de los delincuentes, sobre todo con el miedo de que viven a pocas cuadras de donde atacan.
“Acá antes no era así”. El diagnóstico de Esmeralda, una de las vecinas, se repite una y otra vez. Lo que otrora fue una zona calma ahora se convirtió en terreno propicio para los ladrones.
La variedad de delitos que se registran allí incluye en primer lugar a los motochorros. La otra marca en común es que siempre son asaltos armados y violentos, sin discriminar horarios, circunstancias ni víctimas.
El más reciente se produjo el viernes a las 8 de la mañana, en 155 entre 525 y 526. “Entró un chico muy drogado a robar en una verdulería pero los dueños no se dejaron asaltar y lo echaron. Entonces se fue de ahí a una parada de colectivo y le sacó todo a una chica que estaba sola”, relataron.
Los arrebatos en garitas de micros se reiteran. “Si te ven sola van, te apuntan y te sacan todo. Se escapan siempre para un campo que hay yendo para calle 154 y ahí descartan los documentos o las otras cosas que no les interesan”, explicó Esmeralda, en diálogo con EL DIA.
Otro caso resonante fue el de un muchacho que caminaba de noche por 524 y 157, donde lo abordaron para robarle y le pegaron un tiro que “le partió el fémur”, por lo que todavía sigue internado.
“Para ayudarlo a pagar la prótesis de 20 mil pesos armamos rifas y eventos”, señaló la mujer.
A los vecinos les interesa ponerle un freno a la situación. Algunos de ellos supieron por las redes de las organizaciones vecinales de otras localidades, como Tolosa, y contactaron a sus organizadores.
Su objetivo es conocer cuáles son los métodos de organización vecinal para que sus consignas no se queden a mitad de camino y los reclamos hagan mella. Ayer se hizo la primera reunión y ya prometen realizar varias más.
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