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Recomenzar tras 10 años de ejercer la abogacía

Sofía Willemoes se recibió de abogada en el 2006. Trabajó una década para un estudio de abogados. Hoy se dedica a la decoración de interiores.

Por Redacción

Sofía Willemoes trabajó una década en un estudio de abogados. Cambió por el diseño de interiores

Un viaje a París marcó el antes y el después de la vida profesional de Sofía Willemoes. Fue durante su luna de miel, cuando vio unos almohadones con un tipo de estampado singular que estimularon su imaginación y la llevaron a hacer sus primeras incursiones en la decoración de interiores.

Sofía llevaba años trabajando en estudio de abogados donde había hecho, hasta entonces, una carrera tan rápida como exitosa. Con apenas 18 años, cuenta, ingresó siendo aún una estudiante y una vez recibida se asoció al estudio como una profesional más.

“Me iba bien, pero tengo que reconocer que desde mis días de estudiante tuve dudas sobre mi vocación. De todas maneras, fui disciplinada y metódica me recibí sin problemas, estudiando primero en la Universidad de La Plata y más tarde en la UBA”, cuenta Sofía.

Sin embargo, a los 28 años, sintió que había una etapa que habia terminado para dar lugar a una nueva,

“Probablemente si siguiera en el estudio de abogados estaría ganado más, porque con el diseño estamos en una etapa de reinversiones y de expansión”, dice Sofía.

Casada y madre de dos hijos, de 5 y 8 años, Sofía lleva hoy adelante su estudio de decoración integral en el que la especialidad son los empepalados y los murales personalizados, desarrolados de acuerdo al interés de cada cliente.

“Acualmente tenemos un local en Buenos Aires, un taller y 50 bocas de expendio en el interior. Y empezamos a trabajar para el exterior”, dice Sofía.

Según la abogada platense, “una de las cosas que me ayudó a decidirme fue haber obtenido, en determinado momento, el puesto número 11 un concurso de innovación en el que participaron más de 2.200 personas. A partir de ese momento decidí dejar el estudio de abnogados, porque ya sentía que la decoración me motivaaba mucho más”.

Para Sofia, en sus decisiones -que a llevaron a participar en los últimos años de Casa Foa- tuvo mcho que ver el apoyo de su marido.

“Concebimos nuestro emprendimiento cmo un negocio familiar y él se hace cargo de los gastos de la casa, con lo cual yo tengo mucho márgen para reinvertir en este momento en que eso es lo más importante”.

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