El estruendo por la explosión de artefactos de pirotecnia provoca efectos negativos en animales, advirtieron organizaciones defensoras, y desaconsejaron el uso de esos elementos porque generan taquicardia, temblores, falta de aire, náuseas, aturdimiento, pérdida de control, miedo y/o muerte de diferentes especies.
Organizaciones defensoras de animales, por su parte, advirtieron que perros y gatos tienen una mayor sensibilidad auditiva, por lo que perciben con más intensidad los estruendos, mientras que las aves reaccionan con taquicardias que pueden provocarles la muerte.
En campañas difundidas en redes sociales de Internet, las organizaciones informaron que los perros suelen sentir temor y al huir son víctimas de accidentes o se pierden, mientras que los gatos, por lo general, corren detrás de los explosivos por curiosidad y pueden ingerirlos.
Para su protección, los especialistas recomiendan aislarlas lo más posible del ruido exterior, no retarlas ni castigarlas y poner música de fondo.
“Uno de los problemas más frecuentes en nuestros animales de compañía es el miedo excesivo a los estruendos que se producen en las fiestas de fin de año. El miedo es una respuesta emocional normal en situaciones que puedan significar un peligro para el animal, pero en algunos casos esa conducta puede transformarse en fobia y repetirse, aunque no haya un verdadero riesgo, e incluso en forma exagerada ante pequeños estímulos”, explicó la veterinaria Nélida Gómez.
La especialista señaló que algunos de los síntomas a los que se debe prestar atención son los jadeos constantes, caminar de un lado a otro sin un objetivo, esconderse, temblar, salivar abundantemente, tener las pupilas dilatadas, no querer comer, buscar la protección del dueño o querer huir. En los gatos los signos pasan más desapercibidos, en general tratan de ocultarse o escapar. Pero en general todas esas señales indican la falta de bienestar del animal”, concluyó.
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