Marcelo Ibáñez, el hombre que en abril de 2015 fue sentenciado a la pena de tres años y cuatro meses de prisión por atropellar y matar a Martín Recalt, jugador de fútbol juvenil del Quilmes Atlético Club, en 4 y diagonal 79, fue detenido el martes pasado después de que se agotaron los recursos defensistas que lo mantuvieron libre.
“Quiero resaltar el fallo porque es inédito”, dijo el abogado Andrés Pajón, que patrocina a los padres de la víctima, Horacio David Recalt y Silvia Beatriz Bogado, recordando que para sus clientes “no fue fácil que confiaran en la Justicia y en sus tiempos”. Contó que al enterarse del arresto de Ibáñez los padres de Martín lloraron emocionados, pero “sin sentido de venganza, porque esto no subsana la pérdida” de su hijo.
El trágico accidente ocurrió el el 22 de septiembre de 2013, cuando Recalt y sus dos amigos Carlos Nahuel Gómez y Maximiliano Ragone, cruzaban diagonal 79 y 4. Según dictaminó en el juicio del año pasado el Juzgado Correccional IV de La Plata, a cargo de Claudia Greco, “ya próximos a subir a la vereda” fueron embestidos por una Ford EcoSport gris, “cuyo conductor presentaba un primer grado de intoxicación alcohólica y transitaba a una velocidad superior a la permitida”.
El joven de 16 años, oriundo de la localidad bonaerense de 25 de Mayo, sufrió gravísimas heridas y murió, mientras que los otros dos jóvenes resultaron lesionados.
“Lo que hizo fue un asesinato que se paga con la cárcel”, reclamaron los padres de Martín desde un principio. Sin más instancias para apelar, Ibáñez está ahora preso.
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