Científicos, becarios y docentes toman desde ayer la sede del Conicet La Plata, el más grande del país, en rechazo al recorte del 60% de los ingresos a la carrera de investigador y de financiamiento al sistema de ciencia y técnica.
“El ajuste sobre el sistema de ciencia y técnica es paulatino, y los efectos se sienten a mediano y largo plazo. Un becario que no ingresa hoy representa 7 años de formación previa que la sociedad no aprovechará. Y si ese chico o chica se va a Francia, por ejemplo, se pierde para siempre”, dijo el prosecretario de Ciencia y Técnica de la facultad de Ciencias Exactas de la UNLP, Guido Mastrantonio, en el marco de la protesta.
La acción de fuerza a nivel local se sumó a la toma del ministerio de Ciencia de la Nación y a las protestas de distinto tipo que se desarrollan en Córdoba, Mendoza, Rosario, Bariloche, Tucumán y Mar del Plata, entre otras ciudades.
La medida comenzó a las 10. A las dos de la tarde, el consejo directivo del Conicet local expresó en un comunicado su “preocupación” por la situación y destacó “las importantes consecuencias negativas en las políticas públicas de ciencia y tecnología que implica la reducción del presupuesto”.
Pasado el mediodía, científicos, becarios, docentes y personal de apoyo del Conicet cortaron el tránsito frente a la sede de 8 entre 62 y 63 y realizaron asambleas.
un largo, largo camino
Andrés Stagnaro es doctor en Historia. Se desempeña en el Conicet y se encuentra dentro de los 500 recomendados para iniciar la carrera de investigador que “sacaron de la lista” por “razones presupuestarias”, dice el dictamen oficial.
Explicó cómo se llega a ese lugar, luego -claro está- de realizar la carrera de grado en la universidad y de doctorarse. “El ingreso es por concurso público. Se presentan postulantes de todo el país que pasan por varias etapas de evaluación. Se deben presentar los antecedentes y un proyecto de investigación. Primero lo evalúa un par. Luego una comisión de expertos en esa disciplina, que confecciona un orden de mérito. Y finalmente la Junta (científicos principales de distintas disciplinas), que puede ratificar o modificar ese orden. Por último, realizan las recomendaciones”. Fueron 500 los elegidos que quedaron afuera (el 60% del total). Entre ellos Andrés, quien se doctoró con una tesis calificada con “10 sobresaliente” y recomendación de “publicación” de la misma.
“Esto no es entrar a una planta permanente. Hay que revalidar el cargo cada año”, resaltó.
“Esta situación se venía palpitando desde que comenzó a discutirse el presupuesto. Quizás el Conicet (dentro de los organismos del sistema global de ciencia y técnica) fue uno de los que menos recortó, pero la inflación se comió todos los recursos disponibles y las previsiones no son las mejores. La situación es preocupante con miras al futuro”, expresó Ignacio García, becario postdoctoral del Instituto de Astrofísica platense.
Mastrantonio subrayó que “esto no se trata de hablar de cantidades de dinero, sino de la fuerte retracción que se está realizando en programas específicos y áreas estratégicas y sobre los recursos humanos. Los laboratorios universitarios de medicamentos, el Inti, el Inta, el Arsat, el programa de enfermedades transmitidas por vectores, entre muchísimos otros. Eso tracciona al sistema, lo jerarquiza, permite acceder a financiamiento internacional. Pero con los recortes, todo se va frenando gradualmente con efectos irreversibles a mediano y largo plazo”, describió.
“las manos vacias”
El licenciado en Biotecnología y Biología Molecular Francisco Carriquiriborde hace dos años que ingresó como becario al Conicet y se encuentra realizando su doctorado. “Los que estamos, quedamos, pero se reducen las plazas para nuevas becas. El listado iba a salir ayer (por el martes) y no se dio a conocer”, comentó.
“Este ajuste sobre el sistema de ciencia y técnica y sobre muchas universidades provoca que los becarios tengamos pocas expectativas, sólo hay que ver lo que sucede con quienes fueron recomendados para ingresar a la carrera de investigador. Estaban con un pie adentro y por ello rechazaron otros trabajos, de modo que ahora pueden quedarse con las manos vacías: sin la propuesta que desecharon y sin un lugar en el Conicet”, puntualizó, para indicar que el gobierno “está yendo contra lo que el país necesita”.
SUSCRIBITE a esta promo especial