En Barrio Hipódromo están cansados de ver a los mismos ladrones que, según señalan, tienen a todos en vilo con robos a cualquier hora, siempre violentos y con amenazas constantes si es que alguno los denuncia a la Policía. A pesar de ese pánico, una decena de vecinos se reunió ayer a la tarde en un club de 37 y 121 para reclamarle al comisario más prevención.
La gente se dio cita pasadas las 17.30 en la Asociación de Vareadores. Sin dar sus nombres ni aceptar ser fotografiados, todos coincidieron en que la situación se tornó “imparable” y mucho más peligrosa en el último mes.
“Nos obligan a vivir encerrados. Son seis o siete delincuentes que se creen los dueños del barrio y hacen lo que quieren. Algunos tienen 18 años pero otros andan por los 30. La mayoría estuvieron presos y salieron hace poco tiempo”, describieron en la antesala de la reunión.
Su modalidad más frecuente consiste en que “pasan por la calle en moto tirando tiros, le roban a todo el mundo y encima amenazan”, según resaltó una vecina de la zona.
Una casa de 36 y 120, aparentemente usurpada desde hace una década, sería el refugio usado por la banda para esconderse y desde allí salir a castigar a quien se cruce en su camino.
Pero no atacan a cualquiera. La predilección de estos asaltantes suelen ser las mujeres, a las que “las esperan y cuando las ven solas van y les arrebatan las carteras”, afirmaron en las puertas del club.
Al asalto armado en una verdulería de 38 y 121 sucedido en al atardecer del miércoles, se le sumó un arrebato a una docente en la calle ocurrido ayer a pocos metros de ahí.
Muchos de los delincuentes supieron de la reunión de ayer. “Nos vinieron a amenazar para que no la hiciéramos y hasta nos denunciaron a nosotros como que fuimos los que les fuimos a tirotear la casa”, aseguraron ayer a la tarde en el club de barrio. A pesar del temor, su reclamo se mantiene firme. La Policía por el momento prometió comprometerse para revertir la situación.
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