Elisa Carrió dijo: “Prat-Gay quiere ser presidente”. ¿Quién no?. Domingo Cavallo y Roberto Lavagna también. Todos los que tienen éxito piensan en el próximo escalón. Prat-Gay en reunión de prensa señala que el blanqueo es el número uno, en la historia económica argentina. Al mismo tiempo tenia en carpeta que había rebotes en octubre y noviembre en algunos sectores como el agro, la construcción, autos y supermercados.
Todo eso contra los meses previos. La economía, señalo ya inició un lento despegue hacia la recuperación. Pensaba renunciar en marzo dejando la rueda en movimiento. Macri en un duelo de floretes, digno de la época florentina le ganó de mano.
En la despedida el ex ministro alcanzó a decir: “dejé todo preparado para que la economía arranque”. Ahora se va a dedicar a la política.
Una de las reuniones de fin de año se hizo en el Banco Central.
Habló su presidente Federico Sturzenegger de la tasa de interés, la eliminación del cepo y la inflación. Todo era más o menos normal hasta que le preguntaron sobre Domingo Cavallo. La cuestión era si fue positivo o negativo. La respuesta: “Freno la inflación durante años, pero finalmente se demostró que no se puede tener un tipo de cambio fijo durante tanto tiempo”. Sin embargo acoto: “El propuso salir de la convertibilidad en 1996”. “Fue Menem el que no quiso, porque consideró que gracias a la convertibilidad ganó tres elecciones, no había ninguna razón para cambiar”.
La discusión se trasladó a la visión cortoplacista de toda la corporación política. La hipocresía y el oportunismo de toda la sociedad argentina que lo único que pide es: “No nos pidan sacrificios, éste es su problema no el nuestro”.
Se voto a Menem y al kirchnerismo. Mientras duro la fiesta todo se deslizó sobre rieles. No importa que sea insostenible para la producción nacional el gasto público con sus monumentales erogaciones en subsidios. Menem lo cubrió con deuda externa y los Kirchner con emisión monetaria.
DESQUICIO
Tampoco todos son conscientes del desquicio que produjo en el país el saqueo del gobierno anterior. Mucha gente se cansó de un estilo de ejercer la política, pero no nos engañemos quería la continuidad en materia económica. Fueron años sin grandes crisis con crecimientos económicos individuales. Nadie quiere que le hablen de la cantidad enorme de empleados públicos nacionales, provinciales y municipales y lo que cuesta mantenerlos. Por eso, la presión impositiva es una de las más altas de la historia. Nadie quería este año la suba de tarifas, aunque todos sabían que eran ridículas e insostenibles.
En política predomina como es lógico el doble discurso. Se pide que bajen los impuestos y el déficit al mismo tiempo.
También se explica la necesidad de bajar los subsidios, eso sí que no suban la tarifas.
¿Qué esperan los magos para el 2017?.
Todos coinciden, en que la economía va a reaccionar. Los más pesimistas el 3 %; los optimistas el 5 %. El que acertó que pasaría en 2016 fue Miguel Bein, el economista asesor de Daniel Scioli.
¿Qué dijo del 2017?
Le adjudicó 3 puntos de crecimiento al consumo y 2 puntos del PBI a la obra publica. “El año que viene habrá una explosión de la obra publica”, dijo.
BLANQUEO
Agregó que el blanqueo logró cifras excepcionales. Nada menos que 90.000 millones de dólares y los depósitos en los bancos llegan a 8.000 millones de dólares. Lo que se ve muy difícil es que se cumpla el 17 % de inflación en el año .
“Solo con un atraso cambiario mucho más fuerte, lo que no es recomendable, particularmente en un contexto de volatilidad en el mundo, por la llegada al poder de Donald Trump”.
“El salario real se va a recuperar entre 4 o 5 puntos”. Para el economista las paritarias se ubicarán en el 28 % y la inflación entre el 22 y el 24 %”.
La inflación siempre tapo la falta de competencia. Cuando descendió bruscamente a un dígito en los ´90, muchas empresas desaparecieron. Ahora bajará del 40 al 22 %. Pero igual muchas empresas lo van a sentir.
En 2016, la clase media la pasó mal. Los de abajo tuvieron contención. Debemos considerar la labor de la CGT en estas circunstancias .
Volvieron a ser el centro de la política. Como en las viejas épocas donde el peronismo estuvo en la oposición, sin jefe visible y sin que nadie utilice la chequera como método disciplinario, recuperaron su importancia. Como decía Perón son “la columna vertebral del peronismo”.
Cristina en su Twiter adelantó, “para que sirve la columna vertebral sin la cabeza”. Fueron garantes de la gobernabilidad. Normalizaron las obras sociales y liberaron el debate por la emergencia social.
La duda: ¿Qué hará Sergio Massa con el avance del triunvirato de la CGT?.
Mientras tanto la Justicia se movió en varios casilleros. Procesaron a Cristina y la embargaron por 10.000 millones de pesos. Cabe recordar que el matrimonio Kirchner fue exitoso como empresarios desde que asumieron en la función pública, no antes.
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