La Ciudad lució, ayer, una fisonomía muy poco habitual para un viernes. Después del mediodía, y por el asueto decretado para la administración pública provincial y comunal, bajó el ritmo cotidiano, en la previa de los festejos por el Año Nuevo. Muchos ya arrancaron el “éxodo” vacacional.
SUSCRIBITE a esta promo especial