Jugar campeonatos de pool o ping pong para distraerse, realizar las tareas en una terraza, grabar videos para fortalecer el trabajo en equipo y compartir conocimientos son parte de las prácticas que adoptan cada vez más las empresas en la búsqueda de un clima que atraiga a las nuevas generaciones de empleados, que buscan en el trabajo una experiencia que se ajuste a su proyecto de vida.
“Comenzamos a hacer rotación “random” (al azar) y mezclamos todas las personas de diferentes áreas cada tres meses para que trabajen, socialicen y se integren. Cada nuevo conocimiento de un empleado lo grabamos y hacemos un día de reunión para verlo entre todos”, explica María Giménez, gerente de Recursos Humanos de Aerolab, una firma de diseño y desarrollo de productos digitales para webs y teléfonos celulares.
En esta compañía -al igual que en Google, pionera en la adaptación de los espacios de trabajo, y otras que siguieron su camino como Facebook, Mercado Libre, Arredo o el Banco Galicia- promueven un clima amigable entre empleados, además de adherir y difundir prácticas ecológicas como jardines verticales, reciclaje de residuos, cocinas con snacks saludables y el uso de la bicicleta con estacionamientos especiales o mensajes diarios para incentivar.
CREATIVIDAD E INTEGRACION
Como coinciden en señalar gerentes de empresas y expertos en Recursos Humanos, el objetivo de modificar los lugares de trabajo, con la incorporación de sillones, pufs y espacios al aire libre es “estimular la creatividad, integración y la productividad”.
“Este cambio surge de las generaciones más jóvenes porque es diferente cómo se relaciona un chico de 20 años con el trabajo a cómo lo hace uno de 40. Los más jóvenes buscan trabajos que tengan sentido con su proyecto de vida; ya no piensan ‘yo vivo para trabajar’”, explica la coordinadora de la Licenciatura en Recursos Humanos de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), Agustina Bonnin.
Para Bonnin “los jóvenes de entre 20 y 35 años exigen flexibilidad en los horarios, dedicar más tiempo a los proyectos personales, a la familia o a viajar y algunas organizaciones entienden que para atraerlos tienen que cambiar, porque si no lo hacen se van a quedar sin gente joven en diez años”.
“Tenemos una sala de reuniones, el Lounge, un cuarto pensado para la recreación y el descanso, juegos de mesa, una guitarra, un televisor de 43 pulgadas, sillones, y la play donde juegan a la FIFA; además de un taller que cuenta con herramientas, fibras, y todo tipo de elementos para crear y generar ideas nuevas”, contó Giménez desde su lugar de trabajo vidriado y con vista a un patio repleto de plantas, con parrilla y mesa de ping pong. “Festejamos los cumpleaños para trabajar la integración, cada uno elige el gusto de la torta y armamos un evento con un disc jockey para el agasajado. También festejamos Halloween y hacemos after office; eso crea buen clima laboral y un poco de ‘engagement’ (compromiso de la empresa con el empleado y viceversa)”, agrega la gerenta de Aerolab.
”Las grandes empresas se están volcando cada vez más a tener espacios alternativos de trabajo para sus empleados en busca de compartir contenidos y recursos”
Como destaca Bonnin “el espacio de esparcimiento, jugar a la play o interactuar con otros de otra forma, es necesario y es donde surgen las ideas. No es casual: es para que la persona la pase bien y conseguir objetivos basados en la eficiencia”.
ESPACIOS ALTERNATIVOS
Área Tres, una firma que ofrece espacios de trabajo para empresas y emprendedores con la lógica del lugar compartido, adoptó por su compromiso con el medio ambiente jardines verticales en su interior, un enorme jardín, terraza para realizar las tareas diarias y planea sumar paneles solares y fuentes de energía eólica.
“El coworking es una tendencia en todo el mundo y las grandes empresas se están volcando cada vez más a tener espacios alternativos de trabajo para sus empleados en busca de compartir contenidos y recursos”, sostiene Martín Frenkel, el propietario de Área Tres.
“Los jóvenes tienen hoy una antigüedad promedio de dos años en cada empleo, no se preocupan por eso, y los de recursos humanos miran en el currículum que la persona haya tenido diferentes experiencias. Llama la atención el que trabajó más de cinco en el mismo lugar”, comenta la especialista en recursos humanos.
La empresa textil Arredo, con más de 30 años en el rubro, se propuso generar conciencia amigable con el ambiente al colocar jardines verticales en sus publicidades y en el interior de sus oficinas, que re acondiciona desde hace un año con un aire adecuado a las nuevas generaciones de empleados.
“Lo fundamental es que están haciendo foco en generar un clima de trabajo más colaborativo con capacitaciones que fomentan el trabajo en equipo”, asegura un trabajador de la firma de perfil más tradicional que modificó la estética de la iluminación de sus oficinas para volverla más relajada y sumó espacios de recreación, como juegos de sapo, dardos, ping pong y metegol y minibares para los empleados.
Quizás, el paso del tiempo y la velocidad de la tecnología asuman un papel preponderante, tal como reflexiona Bonnin: “hay una cuestión que viene de la mano de los avances tecnológicos, los jóvenes de 20 o 25 quieren que todo suceda ya ,y esto implica repensar el desarrollo de su carrera en una organización”.
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