Un jubilado y su hijo quedaron a merced de una banda de encapuchados que se coló en su vivienda mientras ellos dormían. De los intrusos se sabe que se cuidaron de ocultar sus caras, usaron armas y no ahorraron en amenazas y violencia.
Escaparon llevándose televisores y otros elementos de valor. Si también robaron dinero, la Policía no lo confirmó.
El pedido de auxilio llegó al 911 cuando faltaban unos 10 minutos para las 9 de la mañana de ayer y un hombre avisó que delincuentes habían asaltado a los dueños de una vivienda situada en 19 entre 36 y 37, en La Loma.
Los primeros en acudir al pedido de ayuda fueron los policías del Comando de Patrullas que recorrían ese sector bajo la jurisdicción de la comisaría Cuarta y se entrevistaron con las víctimas, identificadas oficialmente como Héctor Bidinopt, de 71 años, y su hijo Cristian, de 45.
Ellos contaron que fueron sorprendidos por tres delincuentes que usaban guantes, ropas oscuras y capuchas para ocultar sus rostros.
“Dijeron que fueron violentos”, detalló un jefe policial, porque “los ataron y dejaron encerrados”. Así, con las víctimas bajo su control absoluto, los ladrones se dedicaron a revisar los distintos ambientes del chalet en busca de dinero.
Como ya se dijo, no está claro si lo encontraron, como tampoco trascendió cuánto tiempo permanecieron los intrusos dentro de la vivienda.
Cuando por fin decidieron irse, lo hicieron llevándose “dos televisores y un celular”, de acuerdo a lo que reportaron voceros de la Policía.
Por la situación en la que estaban los damnificados, éstos no pudieron observar hacia dónde escaparon los delincuentes, como tampoco si contaban con apoyo externo o se movilizaban en un vehículo. Por lo que sustrajeron, se supone que sí.
Fuentes del caso indicaron que los asaltantes ingresaron en la propiedad por la ventana de uno de los dormitorios, lindera a un patio trasero.
De acuerdo al reporte oficial, más allá del terror y las ataduras, las víctimas no sufrieron heridas.
Por el caso tomó intervención la comisaría Cuarta y peritos de Policía Científica se encargaron de relevar rastros en la escena. Los investigadores buscan, mientras tanto, testigos y cámaras para identificar a los autores.
La Loma es uno de los barrios más golpeados por la inseguridad en la Región. Hace tres meses, a siete cuadras de donde ayer ocurrió el violento asalto en una casa, un joven de 22 años fue baleado en un intento de entradera.
Fue el 5 de septiembre en 26 entre 35 y 36, cuando ladrones que se movilizaban en un Volkswagen Gol interceptaron a una mujer de 55 años en la puerta de su vivienda. Uno de ellos entró junto con la víctima al porche del domicilio y luego al salón contiguo. Un sobrino de la víctima forcejeó con uno de los asaltantes para frustrar el robo y en esa maniobra recibió un tiro que le impactó en la región lumbar de la espalda.
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