Último año de la Técnica y había que presentar un trabajo que contuviera todo lo aprendido en el largo trayecto del secundario y que fuera útil, a su vez, a la comunidad. En Melchor Romero, como en cualquier otra zona de La Plata, hay problemas, por caso, con el servicio de luz, y los vecinos padecen también el mal estado de varias calles. Sin embargo, Emiliano, uno de los alumnos que egresaban en este 2016, advirtió otra carencia. “¿Sabe qué hace falta acá, profesora?: una estación de bomberos”, le planteó el estudiante a la docente de “Estructuras”, y la inquietud germinó en un proyecto para crear un cuartel propio de la localidad.
Sobre el pizarrón del Laboratorio de Construcciones de la Escuela Técnica 4 -173 entre 517 y 518- se despliegan los planos de los dos cuerpos de edificación y la pileta de decantación desde donde se cargarían las autobombas. Ahí trabajaron mañana y tarde - y algunas noches también- los ocho autores del proyecto (Emiliano Salinas, Víctor Martínez, Axel Gutiérrez, Jonatan Gallardo, Luis Vaca, Araceli García, Nehemías Paniagua y Antonio Betancour), todos estudiantes del 7º año y ya casi con el título de maestro mayor de obras en la mano. También, junto a ellos, en un rol de guía y asesoramiento imprescindible, hizo sus aportes la profesora Paola Puertas.
El proyecto consiste en la construcción de una estación de bomberos en el predio lindante a la Cooperativa de Agua y Cloacas de Melchor Romero, en 167 entre 528 y 529. De las aguas “grises” (provenientes del sistema cloacal y que pasaron por un primer tratamiento), que descarta hacia el arroyo El Gato la entidad, tomaría el destacamento, previo proceso de filtración, el contenido para cargar primero un gran tanque y luego las cisternas de las autobombas.
Además, se planificó un desarrollo en 270 metros cuadrados de dos cuerpos de construcciones, una para la labor administrativa y otra que sería el cuartel propiamente dicho, con dos dormitorios, un vestuario “caliente” (donde se secan los trajes de los bomberos que llegan empapados tras una salida), un estar-comedor, una cocina y el sector de sanitarios.
“El 30 por ciento del proyecto ya está hecho - dice, no sin orgullo, el director del establecimiento educativo, Carlos Pacce-. Faltan los fondos para los materiales y la mano de obra”.
El grupo de alumnos llegó a los planos y la maqueta después de algunos relevamientos en la zona y de varias entrevistas para interiorizarse sobre el funcionamiento de un cuartel de bomberos realizadas a los efectivos de Abasto. Además, la iniciativa pasó por el análisis de otro director de una escuela técnica, un especialista en seguridad e incendios, un integrante del Colegio de Técnicos, el subdelegado del centro comunal de Romero, y un comerciante de la zona. Todos colaboraron con sus conocimientos y algunos detalles de la iniciativa fueron rectificados gracias a esas devoluciones.
Zona de numerosos incendios
Romero es una zona de un alto índice de incendios. Con grandes descampados que suelen arder verano tras verano y escenario también de asentamientos donde predominan las casillas de madera, los chicos que van a la Técnica 4 saben de las necesidades del contexto en el que viven y les preocupa. Siete viviendas que se quemaron en la localidad la semana pasada, dan cuenta de la necesidad de instalar lo antes posible un destacamento de Bomberos. “Tres de esas casas eran de alumnos de este colegio -cuenta Puertas-. Los chicos conocen muy bien la realidad de la zona y saben que depender de que lleguen a tiempo los Bomberos de Abasto es siempre un riesgo”.
Los incendios en esa localidad los cubre, como se señaló, el cuartel de Abasto, que está a unos cinco kilómetros de distancia del casco romerense y debe atender, asimismo, toda otra extensión de territorio urbano. Romero tiene unos 9 mil habitantes.
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