El presidente del Senado brasileño, Renán Calheiros, celebró ayer la decisión de la Corte Suprema del país de anular la medida cautelar que lo suspendía de su cargo por un caso de corrupción y la calificó de “patriótica”. “Es con humildad que el Senado recibe y aplaude la patriótica decisión del Supremo Tribunal Federal (STF). La confianza en la Justicia brasileña y en la separación de poderes continúa impertérrita”, señaló Calheiros.
Los elogios a la Corte, buscaron zanjar la grave crisis institucional que generó el intento de desplazamiento del titular de la Cámara alta.
Es que al momento de explicar sus votos, todos los miembros de la Corte hablaron sobre el desafío del senador. “Brasil está viviendo una anomalía institucional en este momento”, dijo el juez Luiz Fux, aunque votó en favor de Calheiros. La presidenta de la Corte, Cármen Lúcia Antunes, dijo que votaba en nombre de la recuperación de la “solidaridad” en el país frente a la crisis político y mantuvo en el cargo a Calheiros, a quien fustigó por no querer cumplir la medida cautelar. “El momento impone, de forma muy especial, la prudencia del derecho y de los magistrados”, afirmó. Es más, el ministro la Corte Luis Roberto Barroso afirmó que la actitud de Calheiros puede configurar un “golpe de Estado” por parte del titular del Congreso.
Si Calheiros hubiera sido removido permanentemente de su puesto, lo hubiera reemplazado el senador Jorge Viana, del Partido de los Trabajadores. Por eso, la decisión de la máxima corte es un espaldarazo político a mantener la línea económica del ajuste iniciada por el gobierno de Temer, agiganta el poder de Calheiros frente a otros poderes, pero al mismo tiempo lo limita porque no podrá figurar en la sucesión presidencial debido a que está procesado por corrupción.
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