Inaugurada años atrás en su versión de “ciclo abierto”, modalidad de operación que extrae de las instalaciones poco más de la mitad del potencial, la usina de Ensenada será llevada en el mediano plazo al tope de sus posibilidades.
Así lo anunció la firma estatal Enarsa, que se propone licitar, en los próximos meses, una ampliación que empezaría a dar frutos a fines de 2017, cuando el calor de ese verano empiece a presionar sobre la demanda energética.
La Central Térmica “Ensenada de Barragán”, situada en diagonal 74 y canal El Gato, genera actualmente 560 megavatios en su funcionamiento a ciclo abierto, que representan el 12 por ciento en el plano nacional; su conversión en ciclo combinado, que permite un aprovechamiento adicional del combustible utilizado para hacer girar las turbinas, inyectaría en la red interconectada nacional unos 810 megavatios.
La usina local viene siendo levantada por una unión transitoria de empresas (UTE) que integran IECSA e Isolux. Sin embargo, los trabajos cayeron en un letargo por tiempo indeterminado como consecuencia de lo que las firmas caracterizaron como atrasos en los pagos por parte de Enarsa, el ente estatal de energía creado por el gobierno nacional en la década pasada.
RESCISION Y CUENTA NUEVA
La actual conducción de Enarsa anticipó que abonará parte de esa deuda, y a la vez finalizará el vínculo contractual “de común acuerdo”, para avanzar con una nueva licitación, de cara a la construcción del ciclo combinado. La ingeniería financiera incluyó la compra de materiales y herramientas, y el cierre de acuerdos salariales con la UOCRA.
En Enarsa estiman que el proceso de licitación duraría unos dos meses, y que las centrales estarían operativas, con viento a favor, en diciembre del año que viene.
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