Hace tiempo que me ronda la cabeza esta idea. Esperar. Tener paciencia. Ser más tolerantes en todos los órdenes de la vida. Y también en Gimnasia, donde las pasiones siempre llevan a los extremos. Perder en el verano era la previa del apocalipsis. Ganarle a Patronato fue ganarle a nadie, aunque fuese con 11 bajas. Pero claro, viene de la B Nacional y es obligatorio el triunfo (aunque San Lorenzo no pudo con los entrerrianos y ¡¡¡Boca!!! perdió con Atlético Tucumán). Y de no conformar a nadie, un equipo aún peor (sin Niell, sin Álvaro) pasó al elogio desmedido por ganarle a Sarmiento en Junín, algo que no pasaba desde que se publicaba la revista Mundo Deportivo. Y ojo, Gimnasia ganó bien. Muy bien. Hasta pudo ganar por más. Ahora, ¿cambió la forma de jugar?¿hizo "la nuestra", un recital de tacos y moñas? Nada de eso. Aprovechó errores para ponerse en ventaja (Castillón lo "comió" a Caire en la salida) y para aumentar (robo de Faravelli). Después, los espacios hicieron el resto. Y este buen triunfo (ojo, valioso de verdad) pasa a ser "que jueguen los pibes, los titulares son un desastre". De un extremo a otro. De las dudas del domingo a fenómenos que juegan como se debe en apenas 74 horas. Frío o Caliente.
Entonces a Walter Bou (tres goles en dos partidos, buen segundo tiempo en Junín) hay que extenderle el contrato y que juegue en lugar de Mazzola. Perdomo es idem al uruguayo del '92. Pero como contrapartida, Ramírez no convence (y le falta, claro que le falta, pero si hacía un gol ¿eraunfenómeno?) y el Bochi Licht está mal desde fines del 2015 (justo cuando volvió porque pasó ¡siete meses con los cruzados rotos!). Y un '93 es un pibe con futuro pero un '92 un fracaso caminate. Los separan un puñado de meses y decenas de partidos que por algo uno jugó y el otro no. No importa. Jugó bien ahora y sirve. Y mañana, si no sirve, trash. Noble puede ser crack...o no. Faravelli más que el mundialista Álvaro Fernández o aquel pibe que la metió dos veces seguidas. La memoria es selectiva: recordamos a Lucas Lobos rompiéndola en el segundo semestre de 2005 y no los cuatro años entrando y saliendo, con los DT's llevándolo de a poco. Sí alguien hubiese tenido poca paciencia, afuera. Y que pase el que sigue...En Gimnasia los juicios de valor son extremos y parecen juicios verdaderos, donde cada tanto incluso hay algún Nuremberg.
Paciencia. Pido paciencia y me imagino a algunos de ustedes diciendo "¿¡justo a nosotros nos piden paciencia!?". El tema es que Meza no tiene la culpa de Rojo Miró, el partido con Atlanta del '62, Venturino, la manito levantada para que hubiese un tercer descenso y sumar un cordobés a primera, el penal del turco Marchi, la expulsión del Yagui, el codo de Albornoz, la década perdida. Se suman presiones. No se gana nada. Y es "jueguen como hinchas" pero se rompen por correr. Y "vamo los pibes" y cuando se pierde, arafue los pibes. No sirven. Y a comprar. Y a acertar 4 de cada 10 (no ahora, siempre). Nacho Fernández debutó antes del descenso, se fue a jugar a la B Metro, titular y valioso en la vuelta a primera; se equivocó con el "topo Giggio" (que no hizo porque le gritaran "Allez Allez" en francés precisamente) y había quienes lo querían echar. Fue una venta millonaria. ¡Menos mal! Ahora, cuando el equipo tiene 6 puntos (quizá, 6 más de los que muchos pensaban/pensábamos que podía tener tras las suspensiones) para algunos es el tiempo de Perdomo, Noble, Faravelli y Bou en lugar de quienes "afrentan" la divisa como Coronel, Meza, Mendoza, Mazzola. Es un error. Perdomo está para seguir aprendiendo; Faravelli para ser rueda de auxilio; Bou para pelear con Rasic pero detrás de Mazzola.
No es mal equipo. No es mal plantel. Gimnasia tiene deudas internas (los clásicos, es innegable) pero estos cuatro años no han sido malos tiempos. Y se habla de mediocridad alabando viejos tiempos que no existieron, lo que salta a la vista desde la estadística: el primer subcampeonato es del '95. "No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca, jamás, sucedió" canta con voz rasposa el poeta andaluz...es lo que a veces pasa en Gimnasia. Y en vez de acercar posiciones, se pelea. Todo se discute. Si el técnico dice "estamos para sumar" es un mediocre; "si dice "vamos a pelear" es un vendehumo. La Basile tiene que estar ya, pero durante 10 años poco se hizo para que dejase de verse un agujero (y ni hablar de las pocas voces alzadas cuando se desmontó la H); en vez de orgullo, se discute por las butacas."El club por encima de los nombres" se dice, pero siempre se discute sobre nombres. Incluso, los indiscutibles. Y todo es pendular. Por los extremos. Blanco o negro. Frío o calor. La gloria o Devoto.
Gimnasia vive históricamente por los extremos. ¿Y si vamos un ratito por el medio?
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