Tres ladrones esperaron a que su víctima volviera a su domicilio. Permanecieron en el fondo un lapso incierto hasta que notaron que volvía a haber movimiento en la casa de 531 entre 119 y 120. Así fue que irrumpieron en escena y fueron a amenazar a la mujer.
Eran cerca de las 13.30 cuando ella quedó a merced de los intrusos. Por los nervios y las amenazas que recibía, recordó muy poco de ese comienzo: “Creo que tenían un arma pero no lo vi. Me dijeron que me habían estado esperando y que conocían mis movimientos”, señaló la damnificada, que aceptó hablar con este medio, pero pidió que su nombre no se publique.
Durante media hora los asaltantes hicieron lo que quisieron. A la mujer la ataron de pies y manos, para luego dejarla encerrada en un lavadero.
En su revisión por el domicilio, los delincuentes eligieron robarse el dinero del sueldo de ella y algunas alhajas, según reconoció la víctima.
Antes de escaparse, los asaltantes la amordazaron poniéndole medias en la boca.
Hubo distintas fuentes que añadieron que la cantidad de plata que había era una suma importante, aunque no hablaron de cifras.
La damnificada señaló desconocer por qué lugar específico se metieron para alcanzar el sector trasero de su propiedad. Fuentes policiales suponen que fue por algún terreno lindero.
Para ella fue todo muy confuso a partir del “pánico” y de “la situación de shock total” que le tocó atravesar.
Una vecina de la cuadra comentó que vio a la víctima que “había salido a la calle a pedir ayuda” y colaboró para que pudiera liberarse de las ataduras. Ella se comunicó al 911.
La Policía fue convocada a intervenir en el hecho y se esperaba que, para unas horas después del episodio, la división Científica fuera a hacer la pericia para encontrar rastros de los delincuentes.
SUSCRIBITE a esta promo especial