El domingo 4 de marzo, la Iglesia de City Bell, ubicada en Cantilo entre 1 y 2, cumplió 39 años desde que sus pastores Juan Vicente González y Elsa Sara Stolarczuk comenzaron su labor en la comunidad. Actualmente la iglesia no sólo se desempeña en el templo de Cantilo sino en los diferentes barrios con anexos y algunos comedores para niños y adolescentes. Las actividades tienden a cubrir todas las necesidades actuales, brindando servicios para ayudar a quienes están inmersos en adicciones, problemas familiares, personales y tantas situaciones que solo el poder de Dios puede resolver.
Los comienzos de la Iglesia de City Bell datan ya desde hace 39 años. Se destacó en el inicio de esta obra algunos hogares como el de la familia Munain, donde, por testimonios personales, reuniones de oración y escuela bíblica -compartiendo las enseñanzas de la Biblia con vecinos y amigos- se fue conformando la base de lo que posee la iglesia en la actualidad.
“El 4 de marzo de 1977, en el salón que hoy es el actual edificio central de la iglesia, comenzó una campaña evangelística con un misionero pero no pudo llegar a su fin por falta de oyentes. Más Dios tenía todo preparado y con un grupo pequeño de hermanos, dependiendo en ese momento de la iglesia central de Diagonal 74, el reverendo Alberto Scataglini dispuso para colaborar en esa campaña a quienes en ese año se graduarían del seminario teológico: Juan Vicente González y su esposa, quienes se casaron ese mismo año”, relataron desde la institución.
MUCHOS PASOS
Durante tres años se realizaron reuniones en ese mismo salón, que en ese tiempo fue prestado por su dueño para que la congregación tuviera su lugar allí. “La cantidad de hermanos era pequeña pero fieles a lo que Dios quería comenzar. Luego de ese tiempo, comenzó un peregrinaje por diferentes lugares, como fueron un local prestado por unos vecinos en Cantilo y 19 (familia Alvarez); de allí la iglesia se trasladó al lugar prestado por la familia Simonet en Cantilo y 22 y más tarde en la calle 19 casi Güemes, en el local prestado por la familia Munain, finalizó el peregrinaje”, dicen.
A partir de ese momento se pudo construir el primer edificio que tuvo la iglesia en la calle El Ceibo (479) y 19, el cual fue inaugurado el 23 de diciembre de 1982. Se destacó la colaboración de la familia Setecase, la hermana Emilia Tiberón y otros pioneros de aquel difícil, pero bendecido tiempo.
En 1984, las campañas llevadas a cabo por el evangelista Carlos Annacondia trajeron gran cantidad de personas nuevas a la iglesia y muchas personas se añadían con un claro compromiso con la visión y la misión que la iglesia tenía y aun tiene para con la sociedad. En abril de 1985, la iglesia fue declarada autónoma y, al continuar su crecimiento progresivo, se vio la necesidad de conseguir un lugar más amplio para congregarse, por lo cual se comenzaron las tratativas para la compra del salón que hoy es el edificio central de Cantilo entre 1 y 2.
Fue así que, “con la asistencia de Dios y la colaboración de los miembros de la iglesia, amigos, familiares y personas de la comunidad, se inauguró el mismo el 16 de marzo de 1986. Posteriormente, se fueron abriendo hogares de estudio bíblico y oración en los barrios para predicar el evangelio, y para brindar apoyo y colaboración a los necesitados las distintas problemáticas sociales existentes. A lo largo de los años, Dios sostuvo esta obra y proporcionó la visión necesaria para mantener avivado su propósito para la ciudad de City Bell y barrios aledaños. Dios es fiel y siempre lo será”, comentan los pastores.
LOS PASTORES
Después de un noviazgo de aproximadamente tres años, contrajeron enlace matrimonial en diciembre de 1977. Los dos provenían de hermosos hogares con una base bíblica sólida. A partir de su juventud, sirvieron a Dios cada uno en la iglesia a la que asistían por separado, hasta que llegaron a City Bell para trabajar en una campaña evangelística como colaboradores, sin saber el futuro que les esperaba.
Muy pronto se les encomendaría la responsabilidad de dirigir y pastorear la congregación que hoy tiene el reconocimiento de la sociedad y está compuesta por centenares de familias y personas de todas edades y estados sociales.
“Dios nos dio el regalo de tener cuatro hijos para acompañar sus vidas y ministerio en la ciudad de City Bell. Hoy seguimos desempeñando nuestra labor con esfuerzo y responsabilidad como pastores de una iglesia fructífera y en crecimiento”, comentan.
Sus reuniones para toda la familia son los días jueves de estudio bíblico a las 19 horas, los sábados los adolescentes y jóvenes tienen su reunión a las 19 y 20 horas, respectivamente; y los domingos hay escuela bíblica para todas las edades a las 9:30 horas y reuniones generales a las 10:30 y 19 horas.
Las mujeres se reunen a el primer martes de cada mes a las 17:30 horas y los varones, el último lunes de cada mes a las 20 horas. La Iglesia de City Bell cuenta con una emisora radial llamada RADIO CITY BELL (”RCB”) que emite su señal por FM 92.3, compartiendo música y mensaje de fe y esperanza en una relación con Dios a través de Jesucristo.
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