POR
ALEJANDRO CASTAÑEDA
LA OTRA GUERRA, de Tobias Lindholm.- El comandante Claus Pedersen y sus hombres se encuentran en Afganistán. Durante una misión de rutina, quedan atrapados en un fuego cruzado. Con el fin de salvar a sus hombres, Claus tomará una decisión que tendrá graves consecuencias para él y para su familia, una vez que regrese a casa. El juicio obligará al comandante a enfrentar a su conciencia, el juez más implacable. Una noche su hijo le preguntará: “¿Es cierto papá que vos mataste a niños?”.
En la primera parte se muestra por un lado la lucha en Afganistan y por el otro la batalla diaria que libra su esposa con los tres hijos. Y será allí, no en el frente, donde este soldado íntegro y valiente deberá poner a prueba su verdadera fortaleza. Una historia interesante y muy bien contada. La realización aprovecha a fondo el drama de conciencia que viven sus personajes. Es austera, enérgica, detallista, rigurosa y creíble. Tiene grandes trabajos actorales (la esposa y la fiscal). Y deja en el aire una pregunta decisiva: ¿Es culpable o inocente? El aporte al final de un testimonio inesperado (¿mentira piadosa?) define la suerte del juicio y también los contornos morales de un dilema que se juega en el corazón de este avergonzado y respetado comandante. La moraleja es la de siempre: la guerra aniquila todo y puede convertir en despreciables a los seres más queridos (****MUY BUENA) .
UN MATCH HISTORICO
LA JUGADA MAESTRA, de Edward Zwick.- El ajedrez, lástima, no tiene suerte en el cine. Siempre lo filman mal. También aquí hay más de un momento que no tiene nada que ver con el juego (Spassky en plena partida gozándolo a Bobby y hablándole). Pero lo demás se sostiene porque muestra, exagerados, los aspectos escandalosos del colosal mach mundial entre Spassky y Fischer, en Islandia. Y hasta alcanza a dibujar la personalidad de Bobby Fischer, ese genio absoluto del ajedrez que doblegó al reinado ruso. Su heroico triunfo en plena guerra fría se sumó a una lucha política que se jugaba en diversos campos de batalla. Excéntrico, inestable, caprichoso, paranoico, su derrotero marca los ritmos de un camino que empezó en una infancia desgraciada, alcanzó la gloria al coronarse campeón mundial indiscutido y acabó en la locura. Es cierto, hay descuidos, a Bobby se lo muestra más como un loquito que como el genio que fue. Y uno quisiera saber más sobre los entretelones de un título que tuvo al mundo en vilo. Entre peones y reyes, Watergate, Kissinger y los desconsolados rusos le ponen temperatura y contexto a una lucha que a los dos los acabó destruyendo: Bobby nunca volvió de la gloria, y Spassky cayó en desgracia al ser vencido por un norteamericano en plena Guerra Fría. (*** BUENA).-
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