En el allanamiento a la casa que alquilaba Patricio Masana, la policía secuestró 10.500 dólares, 84.600 pesos, cristales de cocaína y pastillas de éxtasis, pero también una pistola calibre 22 con 7 proyectiles de punta hueca (que perforan los chalecos antibala). Como el ex suboficial no tenía autorización para tenerla, le imputaron también ese delito y ahora se analiza si el arma estuvo implicada en otro delito.
Además de enfrentar ese cargo y el de partícipe necesario por el asalto en la casa de Julio Garro, a Masana lo procesaron por venta de estupefacientes. Esto no es todo. Si logran vincularlo con varios robos ocurridos en los últimos meses en el Grand Bell (incluido el que sufrió Gustavo Barros Schelotto), podrían endilgarle “asociación ilícita”.
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