Siempre señalamos que no hay Plan B. Es el arreglo con los holdouts y volvemos a financiarnos con préstamos o la hiperinflación y un ajuste salvaje. Los gobernadores lo saben. Si el país se va por el desaguadero, a ellos les va a tocar una parte. Desde allí se puede negociar.
Prat-Gay no quería cambios en la ley. Pero eso no era posible. No tienen en el Congreso número suficiente. Tuvieron que aceptar que los diputados y senadores se reservaran la facultad de autorizar futuros endeudamientos.
Teniendo en cuenta las presiones se la oposición: ¿hasta dónde llega el limite que sea imposible aceptar? Cada acuerdo tendrá un costo económico importante.
El presidente Macri envió señales: “Acepto que el déficit fiscal baje sólo 1,5 % en el año”. “El mínimo no imponible de Ganancias no se puede tocar más este año”. “Los cambios en las escalas para el año próximo”. “En el segundo semestre la economía se va a reactivar”. Un problema es la caída de Brasil”.
Hasta allí, se puede estar de acuerdo.
Pero: ¿cómo se va a bajar la inflación?
Todos quieren que empiecen las clases. Que no haya problemas con los gobernadores. ¿Cómo se soluciona?. Poniendo plata. Para evitar problemas con el dólar, se absorbe parte de ese dinero pagando una tasa de interés del 38% anual. Todos saben que esto trae problemas.
¿Cómo adecuar el gasto al valor de la producción y ordenar el país para volver a crecer?.
¿La sociedad será tolerante con el esfuerzo que se está iniciando y sabrá que la inversión directa puede tardar en llegar?.
¿Saben que la inflación es porque las cuentas no cierran? ¿Que los gastos superan a los ingresos?.
IMPUESTOS
El Estado no puede presionar más con impuestos porque están en un máximo histórico. No puede vender empresas como en los 90. Tampoco puede emitir porque ya agotó ese camino. Entonces queda el endeudamiento.
La ilusión es creer que se puede derrotar la inflación sin sacrificar consumo.
Hay 21,6 millones de personas que reciben un cheque del Estado. Nueve millones de jubilados; 4,2 millones de empleados públicos, entre nacionales, provinciales y municipales y 8 millones de planes sociales.
Del otro lado hay 7,5 millones de personas en “blanco” que aportan para pagarles a 21,6 millones. La ecuación no cierra.
Una clave sería que con la llegada de inversiones, una parte de las personas que reciben planes sociales, pasen a trabajar en blanco.
Las empresas alemanas confesaban que de cada 7 euros que iban a Brasil, uno llegaba a la Argentina. El costo laboral, la inseguridad jurídica y los juicios determinaron la dirección del dinero.
¿Cambiaran las cosas ahora?
TEMBLORES
En toda la región hay temblores.
Maduro en Venezuela contra las cuerdas. Lula es llevado por la fuerza pública. Evo Morales pierde por primera vez una elección. Cristina Kirchner es reclamada por la justicia. La ex presidenta sugiere que todo está armado por el imperialismo norteamericano para terminar con los populismos en la región.
Predomino durante años el consumismo sobre la inversión. Lo gastaron todo, mucho más de lo que producían. A la región la economía le está pasando la factura.
En Brasil, condenaron a 19 años de cárcel al dueño del gigante Odebrecht, la mayor constructora del país.
Algunos empresarios argentinos, en reuniones, se preocupan por la Ley del Arrepentido que se viene a la Argentina. Hay muchos que vivieron ganando licitaciones, que tuvieron una suba repentina de su presión arterial.
Vienen días apasionantes.
¿Volverá el atraso cambiario?. La tentación sería dejarlo cerca de 16 y mucho más con elecciones el año que viene.
¿Volverá el endeudamiento? No queda otra alternativa.
El giro hacia los mercados que representa Macri en la región va a pesar mucho más que la inflación y los problemas políticos.
Se están desarmando las bombas que dejó el gobierno anterior .
Ahora, la tentación es endeudarse para financiar un bienestar pasajero.
Pero falta. Los gobernadores piden lo imposible para votar. ¿Hasta dónde podrán estirar la cuerda sin que se rompa?.
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