JOSE LUIS DILLON
Neurólogo del Taller de Parkinson de la UNLP
Las personas con Enfermedad de Parkinson presentan dificultad para adaptarse a los problemas de la vida diaria a causa de la restricción del movimiento y, muchas veces, se ven afectadas en la capacidad para funcionar con independencia. La pérdida de velocidad y de agilidad, en un marco social que otorga a la lentitud atributos de desvalorización e ineficiencia, coloca al paciente en clara desventaja y en riesgo de sufrir el repliegue al que lo conduce el estigma, la discriminación y la exclusión social. Pero además, entre el 35 y el 50% de los pacientes desarrollan depresión, la que muchas veces precede al diagnóstico de la enfermedad Los tratamientos médicos modernos han contribuido en gran medida para mejorar esta situación y numerosas organizaciones en todo el mundo han establecido distintas acciones complementarias con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los pacientes. En nuestro medio, desde el año 2002 se desarrolla un programa de la Facultad de Medicina de la UNLP para mejorar la calidad de vida de los pacientes por medio de talleres de movimiento con estrategias que apelan a disciplinas como la danza, el teatro y los juegos deportivos, que principalmente se desempeñan con el lenguaje emocional, lúdico y del arte.
SUSCRIBITE a esta promo especial