Las autoridades de Alemania, Francia, Reino Unido, Dinamarca, Suecia, Finlandia y Holanda anunciaron ayer un incremento en las medidas de seguridad después de las explosiones en Bruselas, que provocaron la muerte de más de 30 personas. Las autoridades alemanas reforzaron las medidas de seguridad en los aeropuertos, estaciones de tren y las fronteras con Bélgica, Francia, Holanda y Luxemburgo.
Por su parte, Francia decidió desplegar 1.600 agentes de policía adicionales para incrementar la seguridad en sus fronteras y en el transporte público luego de las mortales explosiones en Bruselas, según indicó el ministro del Interior, Bernard Cazeneuve. Unos 400 policías adicionales reforzarán la seguridad en el Gran París y patrullas militares se enfocarán en centros de transporte público, precisó el ministro tras una reunión de emergencia con el presidente François Hollande. Agregó que el país seguía en amenaza de seguridad “extremadamente alta”.
Por su parte, la policía británica incrementará su presencia en lugares clave en todo el país, incluyendo centros de transporte. Mark Rowley, el principal funcionario antiterrorista, dijo que la medida era de precaución y no provenía de ninguna información puntual de inteligencia. El premier holandés, Mark Rutte, recomendó a los ciudadanos de su país que no viajen a Bélgica tras los ataques y dijo en una rueda de prensa que se habían incrementado los controles policiales y militares en aeropuertos y estaciones de tren alrededor de Holanda.
En tanto, el Gobierno de EE UU alertó a sus ciudadanos de los “riesgos potenciales” de viajar a Europa, tras los atentados de Bruselas, y precisó que esa alerta de viaje vence el próximo 20 de junio sin dar explicaciones sobre la elección de esa fecha.
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