Un horizonte con nubarrones se perfila en el Concejo Deliberante de Berisso a pocos días del inicio de las sesiones ordinarias. Es que un paquete de temas que en la agenda política berissense aparecen como “urgentes” pueden disparar fuertes polémicas y duros cruces.
La primera tormenta -que fuentes legislativas consideran menor- se manifiesta en estos días con la discusión de las presidencias de las comisiones de trabajo donde, al decir de una fuente del deliberativo, “todos quieren todo”.
En ese marco, cada bloque mantiene reservadamente su estrategia para avanzar sobre las presidencias que a cada uno interesan.
En Berisso, cabe señalar, el Concejo Deliberante es uno de los que muestra mayor paridad de fuerzas: cinco bancas tiene Cambiemos -que controla la presidencia del cuerpo- otras cinco el Frente Renovador y el mismo número el FpV, con la salvedad de que otros dos ediles de extracción peronista referenciados en el ex intendente Enrique Slezack, han formado un bloque separado. El cuadro se completa, en tanto, con tres unibloques: el del Osvaldo Casellas, de Progresistas; el de Carlos Rainsky, ex massismo y el del peronista disidente Jorge Pagano.
RENDICION DE CUENTAS
Pero el reparto de las comisiones no es el tema más espinoso de los que vienen para el deliberativo berissense. A poco de iniciarse la labor legislativa se debe tratar la Rendición de Cuentas del Ejecutivo correspondiente al último período de gobierno de Enrique Slezack.
Ese expediente viene acompañado por fuertes críticas y duros diagnósticos de parte de la nueva administración de Cambiemos a cargo de Jorge Nedela. “No le pagaron a nadie durante un año”, ha sido una de las frases duras con que el nuevo Ejecutivo ha mostrado la herencia recibida.
La discusión de la Rendición de Cuentas del municipio correspondiente al ejercicio 2015 estará a atada también a otra instancia por demás polémica: la auditoría que sobre la administración comunal ordenó el intendente Jorge Nedela a poco de asumir, con la intención de “mostrar públicamente cómo se administraba el municipio”, antes de su llegada.
Ya hay algunos ediles que por lo bajo adelantan su postura: “No vamos a avalar una maniobra política para desprestigiar la gestión del último peronista que gobernó Berisso”, señalaron desde el FpV.
En el horizonte del Concejo berissense asoma, en tanto, otro eje de polémica: un pedido de auditoría sobre las cuentas de ese cuerpo.
La iniciativa, según trascendió, podría ser motorizada desde uno de los unibloques creados luego de las separaciones y rupturas que en los diferentes espacios políticos se produjeron después del último proceso electoral.
Para los observadores, el pedido para se investigue la última administración del Concejo está motivado por “cuestiones políticas” y constituiría un pase de factura al anterior presidente, el massista Ang el Celi.
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