Por
Irene Bianchi
“Farenheit. La otra historia”. Dramaturgia: Mauricio Rodríguez, Diego Biancotto. Actuación: Mauricio Rodríguez. Escenografía: Alfredo Rodríguez, Paulina Martínez. Vestuario: Analía Seghezza, María José Gobi, Inti Rao. Utilería: Inti Rao, Pablo Medina. Diseño y realización audiovisual: Bernardo Clausi. Música original y universo sonoro: Renzo Bonifacio, Agustín Taberna. Diseño gráfico: Alan Loaiza. Producción general: Pierrot Teatro. Dirección: Diego Biancotto. Estreno: Teatro El Escape. Funciones: domingos de mayo, a las 16, Pasaje Dardo Rocha, Sala “B”.
El genial escritor de ciencia ficción Ray Bradbury (1920-2012), publicó “Fahrenheit 451” en 1953. El título hace referencia a la temperatura en la escala de Fahrenheit (equivalente a 232.8º Centígrados) a la que se inflama y arde el papel. La trama gira en torno a Montag, un bombero encargado de quemar todos los libros por orden del gobierno.
Mauricio Rodríguez y Diego Biancotto, se permiten una licencia literaria, y toman el planteo de la novela de Bradbury, como disparador y punto de partida para imaginar una travesía a través de paisajes y títulos clásicos de la literatura universal.
Corre el año 2142. El protagonista, un super héroe piromaníaco, recorre el planeta quemando bibliotecas, cumpliendo órdenes de sus superiores. Todo marcha sobre ruedas hasta que el chamuscado personaje se topa con un libraco que se resiste a ser incinerado. Sus superpoderes no le sirven de nada. Más bien, cual cazador cazado, es atrapado por el libro en cuestión, enlazado por sus letras, y se embarca en un periplo que lo hará atravesar ciudades, desiertos, océanos, islas, y cruzarse con personajes emblemáticos. El Principito, varado en el desierto, reclamando agua para su rosa; Don Quijote y su caballo, Rocinante, en los molinos de viento de La Mancha; el Conejo de Alicia en el País de las Maravillas. Da la Vuelta al Mundo en Globo; salva a una tortuga de las garras de un Cíclope (favor que la tortuga le devuelve, rescatándolo luego de un naufragio); se hace gigante y diminuto como Alicia, y hasta se da el lujo de mejorar el final de “Romeo y Julieta”. Se pelea a brazo partido con piratas. Vuela, trepa, corre, flota, rema, repta, y ese viaje iniciático lo transforma, lo modifica, lo humaniza. A punto tal, que ya no responde a “obediencia debida”. El Libro de los Libros se ha convertido en su Maestro, y él, en defensor acérrimo de las letras.
Mauricio Rodríguez, co-autor y protagonista de este espectáculo para todo público, hace un trabajo descomunal, desde su compromiso físico, su lenguaje gestual, su enorme expresividad y entrega. Lo suyo es maratónico y no da respiro. Un verdadero “tour-de-force” que cautiva a chicos y grandes por igual.
Su co-protagonista es la pantalla, en la que un sofisticado mapping acompaña y ambienta su alocada aventura. Ingeniosas proyecciones y animaciones completan un producto muy original y creativo, en el que huelgan las palabras y en el que la sincronización es vital; otro enorme acierto de este espectáculo, que habla a las claras de un trabajo en equipo prolijo y meticuloso.
El vestuario, la utilería, la escenografía y la música original, enriquecen asimismo esta nueva propuesta del versátil director Diego Biancotto, siempre innovando en cuanto a la yuxtaposición de lenguajes que utiliza. Su puesta tiene una precisión milimétrica, cual delicado mecanismo de relojería, desafío nada fácil.
“Farenheit: la otra historia”: un Fahrenheit, con final feliz, en un Buenos Aires nevado.
SUSCRIBITE a esta promo especial