Un egipcio calificado de “psicológicamente inestable” secuestró ayer con un falso cinturón de explosivos un avión Airbus de la compañía EgyptAir, obligándolo a aterrizar en Chipre, antes de rendirse y de que fueran liberados sanos y salvos todos los pasajeros. Las autoridades chipriotas afirmaron que el secuestro de este Airbus A-320 con 55 pasajeros a bordo no tiene nada que ver con el “terrorismo”. De hecho, se supo que el secuestrador sólo había exigido hablar con su ex mujer, de nacionalidad chipriota y que actualmente viviría en un pueblo cercano al aeropuerto de Lárnaca, e incluso dijo que tenía en su poder una carta que quería que la mujer leyera.
Tras ocho horas de tensión, el pirata aéreo salió del avión, estacionado en el aeropuerto chipriota, que había sido cerrado al tráfico. Con las manos en alto, el sujeto, un egipcio identificado como Seif Al Din Mohamed Mustafá, se rindió sin oponer resistencia. Bajó por la escalerilla del avión y dio algunos pasos en la pista antes de ser inmovilizado en el suelo por dos policías, que lo cachearon antes de llevárselo a un edificio del aeropuerto. Durante el secuestro, uno de los rehenes, el británico Ben Innes (26), se tomó una selfie posando con el secuestrador Mustafá y la subió a las redes. La imagen se viralizó y generó el repudio de todo el mundo, que no se explica qué pudo llevar a Innes a sacarse la foto con el celular y darla a conocer en medio de una situación tan dramática. Algunos especulan que el rehén quizás se había dado cuanta de que el cinturón explosivo era falso y por eso lo hizo. El avión había sido secuestrado a primera hora de la mañana tras despegar de la ciudad costera egipcia de Alejandría (norte del país) rumbo a El Cairo.
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