La naturaleza no dota de belleza a todas por igual. Con unas es más generosa que con otras. Pero lo más importante es sentirse segura del cuerpo, cuidarlo y ¿por qué no?, corregir lo que acompleje o lo que guste menos.
Ahora, la tendencia en belleza viene marcada por sugerentes curvas y una notable voluptuosidad, eso sí controlada. Cánones de belleza que requieren de mucha constancia.
Lo más importante es ser consciente de que se puede remodelar la silueta combinando cosmética y medicina estética con buenos hábitos alimenticios y deporte.
Uno de los últimos métodos para el modelado corporal es Hypoxi, que combina la electroestimulación junto con otras cuatro máquinas diferentes para actuar sobre las zonas rebeldes.
Este sistema fue desarrollado en la década de los años 90 del pasado siglo por el doctor doctor Norbert Egger en la ciudad austríaca de Salzburgo. Hoy en día muchas “celebrities”, como Victoria Beckham, Kate Moss o Gwyneth Paltrow, trabajan sus zonas conflictivas con este entrenamiento.
El método Hypoxi consiste en una máquina que combina presiones positivas y negativas con el entrenamiento físico, de tal manera, que el músculo en movimiento busca energía de donde le está siendo facilitada.
Antes de empezar se hace un estudio para conocer los hábitos alimenticios y rutinas de la mujer, además de saber cómo le funciona el metabolismo, la frecuencia respiratoria o el valor de oxígeno exhalado.
ABDOMEN, ZONA DE CONFLICTO
“Una de las zonas más rebeldes en la mujer es, sin duda, el abdomen”, explica la doctora Almudena Royo, quien propone el tratamiento Mesoflat para combatir esa grasa localizada que no desaparece ni con dieta ni con ejercicio.
“Esa grasa que se resiste y permanece pegada al abdomen se elimina mediante un cóctel de activos lopolíticos, reafirmantes o drenantes, que se infiltran en la hipodermis del abdomen y se combina con la ultima tecnología”, explica la doctora Royo.
La cara interna de muslos y brazos también presentan batalla. Su piel, más fina que otras zonas del cuerpo, se descuelga y ondula sin poder hacer mucho.
La doctora Gemma Pérez Sevilla, propone reconducir esta caída con hilos bioestimuladores de polidioxanona para retensar esa zona afectada por la ley de la gravedad.
La técnica se realiza con anestesia local mediante agujas de pequeño calibre que permiten colocar más de cien hebras en la cara interna de muslos o brazos. “Se disponen en forma de mallado, según las necesidades”, explica Pérez Sevilla, quien asegura que su efecto es inmediato.
Para evitar las temidas “alas de murciélago” -decaimiento de la parte inferior de la piel de los brazos-, la esteticista Carmen Navarro recomienda la combinación de equipos de vanguardia “para activar la creación de nuevas fibras de sostén de colágeno y elastina, disminuir la grasa localizad y reafirmar y remodelar los brazos.
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