El sentimiento podría ser el mismo que se siente al ver por primera vez una escena de El Exorcista o Cementerio de animales, pero en realidad se debe a una descarga a paso de tortuga de un video en el celular. Así, al menos, lo determinó un estudio reciente según el cual una descarga lenta en nuestro smartphone nos puede generar el mismo estrés que ver una película de terror. El diagnóstico, encargado por una compañía de dispositivos móviles, echa así luz sobre un tema recurrente y que no para de sumar nuevas víctimas: el de la dependencia que nos generan los aparatos tecnológicos y sus distintas herramientas.
De acuerdo al trabajo, que corresponde a un estudio neurocientífico incluido en último informe trimestral de movilidad de la compañía Ericsson, correspondiente al cuarto trimestre del 2015, cuando accedemos a nuestros celulares exigimos una respuesta inmediata y no obtenerla desestabiliza todas nuestras estructuras emocionales.
Los retrasos de carga de páginas web y de reproducción de video en streaming, precisa el estudio, nos causa un elevado grado de estrés. Ante una determinada pausa, el nivel de tensión es comparable al que nos produce ver una película de terror o resolver un problema de matemáticas.
El número de líneas móviles que existen en el mundo ha alcanzado ya al de los habitantes de la Tierra
El laboratorio de Ericsson utilizó para su estudio a 30 voluntarios, de entre 18 a 52 años, en un laboratorio de Copenhague donde se dividieron en tres grupos a los que se les midió con cascos de electrodos la actividad cerebral. El primer grupo accedió a internet sin retrasos. El segundo fue sometido a retrasos medios de cuatro a seis segundos en la descarga de páginas web y de dos segundos en video. El tercer grupo sufrió retrasos de 10 a 14 segundos en acceso a páginas, de seis segundos en carga de video y pausas de tres segundos en este tipo de contenidos .
“Este trabajo pone de manifiesto un problema actual cada vez más popularizado en nuestra sociedad”, sostiene José María Martínez Seva, autor del libro Tecnoestrés y para quien “vamos camino de no hacer nada sin estar conectados, de pasar de ser seres humanos a convertirnos en meros seres periféricos de una computadora”.
Entre las conclusiones principales del trabajo, se detectó un aumento del pulso cardíaco en un 38% con los retrasos de contenido móvil como un vídeo de YouTube. Sin demora alguna, el nivel de tensión llega al 13%. Con sólo dos segundos de retraso, el estrés crece tres puntos, hasta el 16%. Una simple pausa en la reproducción dispara la tensión un 31%.
Si el primer retraso del vídeo es de seis segundos, el estrés se eleva al 19%. Una pausa en la reproducción, sube la tensión un 34%. El laboratorio comparó esos datos con los de otras situaciones neurocognitivas que ya se conocían, con lo que se detectó que esos fallos en lo que queremos ver en el celular nos ponen como si estuviéramos ante un problema de matemáticas o una película de terror. Estar de pie frente a un acantilado nos produce menos tensión.
El informe de Ericsson señala también que a finales del 2015 el número de líneas móviles que existen en el mundo ha alcanzado ya al de los habitantes de la Tierra, unos 7.300 millones . Esas suscripciones móviles crecen alrededor de un 3% al año. El mayor crecimiento lo registra la India, con 21 millones, seguida de China, con 6 millones.
Entre otros datos, Ericsson prevé que en los próximos seis años el tráfico de datos acumulado será de unos 180 exabytes, lo que equivale a que cada habitante de la Tierra pase 35 minutos diarios en redes sociales o que se vean más de 200.000 millones de fotos todos los días.
SUSCRIBITE a esta promo especial