ANALISIS
Al margen de la derrota 1-0, que selló una deslucida actuación de Estudiantes, algo que quedó en evidencia durante el partido es que el equipo está decidido a seguir saliendo desde el fondo, aun cuando esta práctica no sólo no le da resultado, sino que lo sigue poniendo en aprietos en más de una ocasión.
A los pocos hinchas albirrojos que vieron el partido en el Tomás A. Ducó, como a todos los que siguieron las alternativas por televisión, les puso los pelos de punta cada vez que el equipo buscó salir jugando desde el arco custodiado por Mariano Andújar.
Y no fue para menos. Es que, desde los tiempos de Gabriel Milito como entrenador hasta ahora con Vivas en el banco, Estudiantes ha tomado esta práctica casi como una obligación. Pero, lejos de resultarle, sumó más problemas que aspectos positivos.
Igualmente, se insiste y se insiste con esto, tomando riesgos a cambio de sustos. Fue notorio esto frente a Argentinos, aunque se disimuló por la gran cantidad de goles que marcó el Pincha. Y ayer, en menor medida, volvió a darse. Pases en zonas comprometidas, desacoples, más la falta de precisión del arquero en un par de jugadas, le agregaron mayor incertidumbre al andar del equipo del que ya tenía.
Esto, sin dudas, será una cuestión que habrá que considerar el domingo que viene en el clásico, porque después de tantas advertencias que tuvo el equipo en la cancha, recibir un gol de Gimnasia por esta práctica sería, como mínimo, algo para reprocharse por muchísimo tiempo.
SIN BARBONA
Por otro lado, David Barbona fue ayer el jugador 19 y no ingresó al banco de suplentes. Mientras que Gastón Fernández fue capitán, ante la ausencia de Leandro Desábato.
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