El asalto a la casa de Julio Garro, en el que maniataron y encerraron a su familia, sacudió sin dudas toda la agenda local. Mientras se esperan los resultados de la investigación que derivó en la detención de su vecino, el policía Patricio Masana, los dos delincuentes que ingresaron a su vivienda siguen prófugos y sin identificar. No obstante, mientras todavía se analiza si hubo o no un mensaje intimidatorio -el accionar desprolijo del policía implicado aporta numerosas dudas-, el caso es un “hecho político” con fuertes repercusiones y expectativas de todos los platenses sobre su resolución.
Además de los detalles que trascendieron durante la semana sobre el asalto en el Grand Bell, algo resultó muy curioso para todo el mundo: que ese mismo día en nuestra ciudad el intendente de Saladillo, José Luis Salomón, y su par de Magdalena, Gonzalo Peluso, también sufrieran robos, a pocas cuadras de la Gobernación. Dos casos más: los violentos ataques que sufrieron el presidente del bloque de concejales de Cambiemos, Juan José Cardozo, y el histórico dirigente peronista Rubén “Chuby” Leguizamón. ¿Fueron víctimas de la misma inseguridad que afronta la ciudadanía en general en las calles de la Ciudad? Muy probable, pero también que los casos se hayan dado en menos de cuatro días resultó muy llamativo. Como sea, en el oficialismo y la oposición advierten que en La Plata hay un rebrote del delito.
Los episodios del lunes a la madrugada en el Mercado Regional también son dignos de ser mencionados en este contexto: dos autos de trabajadores aparecieron baleados en un contexto de disputas internas y tintes mafiosos, desnundado una situación “preocupante” dentro de ese lugar.
CRITICAS SOBRE LA MESA
Si bien el Intendente suspendió su agenda oficial el miércoles y el jueves, el viernes encabezó el segundo almuerzo de la alianza local de Cambiemos. En el Club San Luis concejales, diputados provinciales y las autoridades partidarias del PRO, la UCR y la Coalición Cívica se sentaron a una mesa en la que se hicieron fuertes planteos y críticas a la gestión.
Uno de los principales cuestionamientos de buena parte de la dirigencia estuvo vinculado a las tensiones del Mercado Regional como un tema a atender de forma “urgente”.
Pero el principal eje de las duras críticas fue el del desempeño de la secretaría de Espacios Públicos, que conduce Juan Ignacio Martínez Ayerra. La bandera que subrayó el déficit en esta área la llevaron varios dirigentes de los partidos que integran Cambiemos, pero los reproches en ese sentido también se escucharon con fuerza por parte de la línea del PRO que encabeza el senador Juan Pablo Allan.
Sectores radicales también objetaron cierta “sensación de continuismo” y de no satisfacer “la demanda social”, al expresar un duro balance de estos tres primeros meses de gestión, en la que reclamaron un “relanzamiento” con los cambios necesarios.
OTRA POSTURA
Quienes estuvieron en el almuerzo describen a un Julio Garro más “abierto y receptivo”, que también debió escuchar por parte de su propio partido una crítica que pareció ser otra de las claves picantes de esa comida: el de que el Intendente se encuentra “detrás de todos los problemas en lugar de delegar”. En el quincho del San Luis resonó a viva voz: “Si todos los trámites de las secretarías deben pasar por el jefe comunal la administración no se mueve, para ser eficiente la dinámica tiene que cambiar”.
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