Aferrarse al empate como se pudo y en gran parte gracias a una gran tarea defensiva de Daniel “Cata” Díaz sirvió apenas para irse del Monumental sin la mácula del resultado pero a Boca le duele la forma en que juega, porque no juega.
A River lo puede amargar un empate en su casa, que barrió con los merecimientos de una victoria, como admitió el propio volante xeneize Pablo Pérez, pero sólo le faltó puntería, en cambio a Boca le faltó todo.
Carlos Tevez, el jugador más famoso y cotizado del fútbol argentino sigue lejos de su nivel. Lo anticipan con facilidad, se tiene que tirar atrás y no encuentra sociedad para motorizar el avance. O como la que tuvo para definir y se la regaló a Barovero.
En su reciente llegada a Boca como entrenador, Guillermo Barros Schelotto preparó en corto tiempo y casi sin trabajo un equipo con un mediocampo sin contención, con lo cual realzó la tarea de los dos zagueros centrales, especialmente del “Cata”, pero tampoco aportó a la creación.
El Mellizo deberá atender con rapidez a su equipo convertido en paciente, porque sin triunfos en su grupo de Copa Libertadores se le viene una visita al Bolívar en La Paz con el agregado de la altura.
Problemas futbolísticos hubo muchos pero los más preocupantes fueron carencias básicas, conceptuales. Difícil encontrar que Boca haya anticipado en el mediocampo.
“Vamos a tener que hablar mucho” , admitió Guillermo antes de irse del Monumental. Fue justamente en ese medio en el que Leonardo Ponzio y Nicolás Domingo -le faltó aclimatarse en los primeros minutos- se destacaron e Ignacio Fernández infló el pecho en su primer “Súper” oficial como si fuera un baqueano de estas lides.
Rodrigo Mora, por momentos, mareó Jonathan Silva tanto en la banda derecha como en el medio del área, como ocurrió con el disparo que dio en el palo
Pero faltó la puntería, sea de Mora dos veces, sea de Iván Alonso o de Gabriel Mercado. Igualmente, no parece haber motivos de zozobra como en la otra vereda.
Boca cambió de técnico no hace muchas horas, porque los resultados no se estaban dando y el Mellizo Barros Schelotto tuvo que afrontar dos compromisos muy importantes. El primero el jueves ante Racing por la Copa Libertadores de América con un pobre empate en cero en el estadio La Bombonera y sin público y ayer nada menos que ante River en un Monumental repleto de hinchas del Millo. Boca no cambió en nada. Sigue penando con la falta de gol y buen juego.
River, en cambio, se mostró no sólo más decidido para lograr el triunfo, sino con un gran ánimo para buscarlo. Lo intentó siempre y bien pudo haberse quedado con los tres puntos.
A PURA COMPETENCIA
Ambos tienen por delante semanas de mucha competencia. Con la Libertadores con gran objetivo y un torneo local que no los tiene como grandes animadores. River y Boca, en zonas distintas están un poco relegados en la lucha por los primeros puestos, más allá de que todavía queda mucho camino por recorrer.
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