La Plata se está convirtiendo en una plaza importante para la comedia stand up, recluida durante años al porteño Paseo La Plaza. El género es cada vez más popular gracias a su presencia televisiva y a que varios de los comediantes argentinos surgidos de la escena son hoy presencias importantes en el mundo del espectáculo.
Uno de ellos es Fernando Sanjiao, uno de los pioneros, quien en 2011 recibió como alumno al marplatense Federico Cyrulnik: el marplatense, que llegará a la Ciudad este sábado, se ha convertido entonces en un referente del stand up, gracias a un humor único, entre la inocencia, cierta nostalgia, y la más ácida irreverencia, y a una presencia poderosa en las redes sociales, a las cuales traslada su comedia en formato de videos y fotos, o en 140 caracteres.
Cyrulnik lleva años en el medio probando diferentes formas de vida, pero, como él mismo dice, hay que esperar el momento. El comediante fue conductor y actor en Caja Rodante, un programa de formato magazine emitido por la TV Pública, y grabó más de 20 comerciales en diferentes lugares del mundo. En otra de sus facetas, fue jefe de contenidos, director de actores y actor para Disney Channel en el segmento Zapping zone y The u-mix Show, donde su carrera pegó un importante salto en su rol de creador y actor de su propia comedia. Y comenzó haciendo improvisación: pasión que lo llevó a disputar el mundial de la especialidad en 2012, en Italia.
“Me fue mal”, reconoce, y echa la culpa a la escena argentina de la “impro”: “Me faltó rodaje”. Pero, para esa fecha, Cyrulnik comenzaba a descubrir su verdadero llamado: el stand up. “Me partió la cabeza, encontré todo junto: un lugar donde podía hacer impro, escribir, dirigir... podía hacer lo que quisiera. Fue como una revelación”, cuenta de aquel primer encuentro con el género.
Cualidades que atrajeron al comediante, que, dice en diálogo con EL DIA, “soy una persona bastante antisocial, me gusta estar solo, armar cosas solo, y me gusta ser responsable yo solo”.
Sin embargo, claro, de entrada Federico se encontró con la realidad del joven género en Argentina, donde los espectáculos, como un modo de abaratar costas y atraer público, suelen ser compartidos.
MARATONISTA
El show que traerá a La Plata, “Joven”, significa en ese sentido su emancipación del sistema y su salida a lo que considera “la forma verdadera de hacer stand up”. “Al maratonista se le llama maratonista porque corre los 42 km, si hace 10 kilómetros hace running. Para mi un comediante se vuelve comediante completamente cuando hace un espectáculo de una hora y la gente se mata de la risa”, dice Cyrulnik, que gracias a “F3”, el espectáculo que comparte con Fernanda Metili y Diego Fernández (y que pasó el año pasado por la Ciudad), “venía acostumbrado a hacer 10, 15 minutos, entre tres o cuatro comediantes. Si me iba mal, no importaba, después venía Ricardo. Si me iba bien... que cag..., me tengo que ir, pensaba”.
“Pero ahora estoy completamente solo”, dice Fede, contento, y se pone metafórico: “Estás solo en la cancha. Si el partido está 3-0, sos el único que puede levantar la situación. Y eso es muy bueno cuando te das cuenta todo lo que se puede hacer: a mi ahora me cuesta mucho actuar en grupo. Es casi como ir a vivir solo. Después cuesta mucho meter a alguien...”.
Cyrulnik está chocho porque se siente, con su unipersonal, un graduado del género, “lo suficientemente bueno como para que no haya otra persona, como los mejores espectáculos de una hora del exterior”, como los que protagoniza su referente, Louis CK: “Está loco, no le importa nada”, dice del comediante que algunos piden para la ceremonia de los Oscar del 2017.
Cyrulnik estuvo en Nueva York haciendo un seminario e hizo “open mics”, noches de micrófono abierto, en los clubes de comedia de la capital del stand up. Pero aunque afirma que aunque la escena estadounidense es incomparable, dice que en Argentina se puede vivir del stand up: “Hace diez años trabajo el stand up. No se si me puedo dar cuatro duchas por día, como dice Darín, pero una por día me estoy pegando: sobrevivo. No cambie el auto todavía, cuesta, pero se puede”, afirma.
“A los 33 te ves en el espejo y decís: ‘no veo nada raro’. Ahora, ves fotos de hace tres años atrás y... se nota, se nota, se nota”
Aunque reconoce que para “sobrevivir” precisó de estrategias. Hoy, Federico es una estrella en las redes sociales. “Mi presencia en las redes es parte de ponerle huevo a mi carrera”, cuenta, y agrega: “Tenés radio, tenés tele, o tenés redes sociales: una tenés que tener. Hoy el boca en boca es compartir un video en el muro, repostear, retuitear: si yo subo un video y lo comparten 500 personas, y lo ven 200 más, ese es el boca en boca”.
Tipo ocupado, entre las redes sociales, la conducción, la actuación, la improvisación, el stand up y los viajes, a Cyrulnik se le fue la vida. O, al menos, así lo siente él, apesadumbrado por los 33 que “no vi llegar, pensé que era joda, que no iba a pasar”: las reflexiones resignadas sobre el paso del tiempo son el eje de “Joven”, el show que presentará el fin de semana en nuestra ciudad y en el que, promete, estará presente “el mundo ochentoso y noventoso” y “esas cosas que pensaba que eran de gente grande” y que ahora le tocan vivir. “Te ves en el espejo y decís: ‘no veo nada raro’. Ahora, ves fotos de hace tres años atrás y... se nota, se nota, se nota”, dice riendo... para no llorar.
PARA AGENDAR
Qué: Federico Cyrulnik presenta “Joven”
Cuándo: Sábado a las 21
Dónde: 43 entre 7 y 8
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