Especial para EL DIA
de National Geographic
En febrero de este año, Lisa Bloch, directora de comunicaciones de la Humane Society de Marin County de Estados Unidos, empezó a recibir llamados de gente que le refería algunas observaciones extrañas: los coyotes estaban atacando automóviles al norte de San Francisco. Al principio, Bloch pensó que los animales sufrían rabia, pero como siguió recibiendo llamados, dedujo que no podía tratarse de esta temida enfermedad neurológica porque de haberla tenido, los coyotes ya habrían muerto.
Entonces, alguien sugirió que quizás los coyotes habían ingerido algunos hongos alucinógenos silvestres.
Dado que Marin County es conocido por lo que Bloch denomina “una actitud liberal hacia las sustancias psicodélicas”, la hipótesis resultaba plausible.
Aunque la teoría rápidamente llamó la atención del público, seguramente no sea cierta.
“Es probable que alguien les haya dado de comer a los animales desde un auto, y cuanto otros conductores no les dieron nada, los coyotes deben haberse enfurecido y atacado”, arriesgó Bloch.
Pero más allá de estos incidentes, sí existen animales que ingieren sustancias alucinógenas.
RENOS
En Siberia, son comunes los renos, al igual que el hongo alucinógeno Amanita muscaria.
Se han documentado casos de renos tan “volados” como para tirar del trineo de Papá Noel y actuar como si estuvieran ebrios: corriendo sin rumbo, emitiendo sonidos extraños y sacudiendo la cabeza.
De hecho, algunos investigadores sostienen que la historia de Papá Noel se originó en este encuentro de los renos con los hongos alucinógenos.
WALLABYS
Los cultivadores de amapolas de la isla australiana de Tasmania denunciaron que los wallabies entran a sus campos para consumir las flores, que se cultivan como materia prima para calmantes recetados. Luego de comer amapolas, estos pequeños animales semejantes a canguros corren en círculos y luego mueren.
DELFINES
En 1995, la bióloga marina Lisa Steiner estaba observando un grupo de delfines de dientes rugosos cerca de las Azores cuando notó que algunos estaban empujando a un pez globo inflado.
Extraña conducta, dado que el pez globo produce tetrodotoxina, una de las sustancias más tóxicas y letales conocidas sobre la faz de la Tierra.
La hipótesis que formuló Steiner en un trabajo de 1995 es que los delfines estaban consumiendo pequeñas cantidades de tetrodotoxina para estimularse.
GATOS
A los gatos domésticos les gusta el efecto que produce la “hierba gatera”- o “menta de gato”- (Nepeta cataria).
Miembro de la familia de la menta, esta planta produce una sustancia intoxicante denominada nepetalactone que, al ser inhalada o ingerida, causa reacciones como ansiedad, hiperactividad, somnolencia y babeo.
Y no sólo los gatos sienten el efecto de la “hierba gatera”: leones, tigres, leopardos, linces y pumas también responde a la “menta de gato”, que crece en todo el mundo de manera silvestre. El efecto es inocuo y generalmente se pasa en un cuarto de hora.
PERROS DOMESTICOS
El veterinario de emergencias Tim Hackett, de la Universidad de Colorado, atiende a muchos perros que accidentalmente consumieron drogas ilícitas.
La mayor parte del tiempo, cuenta Hackett, los perros no intentaban drogarse, sino que ingieren algo dejado por sus dueños. “Si ven una bandeja con brownies, no van a comer uno solo. Comen hasta que no queda nada”, afirma.
El chocolate, la manteca y el aceite de los brownies de marihuana, que producen vómitos, son más peligrosos para un perro que la droga. Pero el agregado de marihuana puede debilitar los músculos caninos de la cabeza haciendo que el perro se ahogue al vomitar.
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