El ex ministro de Planificación Federal y actual diputado, Julio De Vido, imputado por el fiscal Guillermo Marijuán por presunto lavado de dinero, afirmó que “jamás” cobró “ningún retorno” y sostuvo que la causa en su contra responde a una “clara persecución política impulsada por el gobierno de Mauricio Macri, con una fuerte impronta mediática”.
Además, minimizó el número de obras públicas licitadas por Austral Construcciones, la compañía del empresario kirchnerista Lázaro Báez, a quien dijo conocer “hace muchísimos años porque vive en Río Gallegos. Con él he tenido el mismo contacto como con miles de otros empresarios. En absoluto tenía privilegios”.
“Es mentira ese privilegio a Báez, está más o menos número 18 en el ranking en obras que dimos, más se dieron a Angelo Calcaterra”, primo del presidente Mauricio Macri, comparó.
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