El plan anunciado ayer por las autoridades sanitarias provinciales para reducir el índice de muertes maternas se basa en un nuevo sistema de vigilancia.
El programa, según se anunció oficialmente, obliga a los hospitales públicos y privados de la provincia de Buenos Aires en los que ocurra una muerte materna a notificar el hecho dentro de las 72 horas posteriores a la muerte de la mujer.
Las autoridades sanitarias detallaron que una vez notificado el hecho, un equipo técnico del ministerio concurrirá al hospital o establecimiento de salud donde ocurrió la muerte, para efectuar un análisis del caso junto al equipo que asistió a la mujer.
Juntos harán un análisis de la causa raíz del deceso y establecerán un plan de acción para prevenir que, a futuro, se repitan las causas de la defunción.
visibilidad
El sistema de vigilancia que puso en marcha la ministra Ortiz busca dar visibilidad a la problemática de las muertes maternas, para así involucrar a los equipos de salud de todos los niveles de atención en el análisis de cada fallecimiento.
La titular de la cartera sanitaria provincial presentó detalles del plan, que recibe el nombre de “Cada vida cuenta”, durante una reunión con referentes en maternidad e infancia de municipios y regiones sanitarias bonaerenses y de las instituciones que nuclean clínicas y sanatorios privados, como Fecliba y Femeba. Realizó esta exposición acompañada por la subsecretaria de Atención de la Salud de las Personas, Evelina Chapman, y la directora provincial de Salud en el Ciclo de la Vida, Flavia Raineri.
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