El juez federal Sebastián Casanello ordenó ayer una serie de allanamientos, entre ellos a la sede de la financiera SGI conocida como “La Rosadita”, en el marco de la causa por presunto lavado de dinero conocida también como “la ruta del dinero K” y en la que está preso el empresario Lázaro Báez.
Fuentes judiciales indicaron que el juez dispuso siete allanamientos, en los que incluyó a la SGI, donde en grabaciones de cámaras de seguridad se vio al hijo y al contador de Báez, entre otros, contando millones de dólares. Otro de los puntos allanados fueron oficinas en la avenida de Mayo 570, en pleno microcentro porteño.
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