Una conmovedora carta que el dirigente radical y ex ministro Federico Storani publicó en Facebook, en el que rindió homenaje a su hijo de 14 años recientemente fallecido en un accidente náutico, alcanzó miles de seguidores y una amplia repercusión.
Allí, Storani describe a su hijo como “una buena persona y tal vez una personalidad en ciernes”, pero aclarando que, tras su partida, “nunca más” será el mismo.
“Manuel tenía buena madera, actitud para la vida. Su mundo interior se cimentaba en valores sólidos. Buen amigo, compañero, estudioso, responsable”, destacó.
“Apuntaba a convertirse en un buen ciudadano que con seguridad serviría a su país que amaba…pero ante todo era una buena persona y tal vez una personalidad en ciernes”, escribió en su perfil de Facebook.
En el texto, publicado bajo el título “El mundo de mi hijo Manuel Storani Bruzzone”, y acompañado por tres fotografías que lo muestran con su hijo en distintas situaciones y tres de sus poesías, Storani afirmó que “por mi actividad he debido hablar en público miles de veces y casi con certeza debo haber exagerado en cada ocasión, pero les juro que lo que aquí escribo no exagera un ápice”.
LOS RECUERDOS EN 14 AÑOS
“Catorce años en la vida de una persona, pueden parecer pocos solo si se la mide en años. Pero,… ¿cuántos recuerdos se encierran, se liberan… y se atesoran durante catorce años?”, escribió.
“Mi hijo Manuel, compartió conmigo intimidades y complicidades blindadas con la consistencia del quebracho y el don que lo distinguía de la discreción, dignidad y nobleza, sin que se diera cuenta…naturalmente(...) Se me metió en la médula, y allí se acurrucó al cobijo de mis entrañas…y yo en las de él”, dijo en su perfil de Facebook.
El dirigente destacó además el profundo amor que lo unía a su madre, pero también a sus hermanas y a su esposa Miriam “quienes desde que lo conocieron lo fundieron en un abrazo de amor y ternura materializando la mejor definición de familia, más allá de cualquier convención estúpida”.
“La naturaleza era su mundo, aunque parezca una obviedad. Amaba las plantas, los animales, sobre todo los callejeros que se le pegaban como un imán. Sus perras Sasha y Felipita, y el rey de su hogar era su gato Roma. Era un defensor del medioambiente y en eso radicaba el mayor interés de sus estudios”, escribió.
Storani explicó que escribió este texto “desde las entrañas…desgarrado”, desde donde “escucho la voz de Manuel que me dice que hay que seguir viviendo por mis otros amores…por sus amores”.
“Lo haré consciente de que es mi deber y para honrar a mi hijo muy querido…pero yo nunca más seré el mismo”, dijo.
MILES Y MILES DE apoyos
La carta que se conoció ayer de Federico Storani alcanzó un enorme impacto. Tanto, que a las pocas horas de ser publicada ya había cosechado un total de más de 16.000 “me gusta” y más de 4.000 comentarios, al tiempo que fue compartida más de 8.000 veces.
En esa carta, escrita como el mismo Storani describe “desde las entrañas”, el dirigente radical señala “¿Qué puedo decir? ¿Que una sonrisa leve más parecida a una mueca me revelaba sus secretos y yo le correspondía en el mismo idioma? ¿Qué cuando leyó de corrido la primera palabra o frase, esta vez su carita se iluminó con una sonrisa ancha al descubrir fascinado un mundo nuevo? ¿Qué su corazón de poeta palpitaba acelerado y con pasión los primeros amores de su incipiente adolescencia?
“Mi hijo Manuel, compartió conmigo intimidades y complicidades blindadas con la consistencia del quebracho y el don que lo distinguía de la discreción, dignidad y nobleza”
En su homenaje a su hijo, Storani describe que “el mundo de Manuel también estaba constituido por una legión de “locos bajitos”, y no tan bajitos. Sus sobrinos que lo idolatraban, Conradito, Catalina, Clarita, Felipe, Joaquín y Lucía, quienes aguardaban su llegada como si se tratara de los Tres Reyes Magos juntos, y la síntesis de los súper héroes que pueblan sus fantasías. Sus incontables amigos y amigas, compañeros del Colegio, del deporte…de la vida”.
En su publicación, y desde su enorme dolor de padre, Storani también añadió dibujos y escritos, sobre los que describió “elegí no para que juzguen, sino para que tengan una aproximación a la dimensión de la pérdida, tres de sus creaciones que son representativas de su personalidad. Una poesía que escribió cuando tenía diez años de edad, un dibujo que realizó cuando se cumplieron 25 años de la Recuperación de la Democracia y Manuel tenía siete, y una carta de sus amiguitos y compañeros motivada en su temprana desaparición”.
En su conmovedor homenaje, Storani reflejó la convicción de no haber exagerado “ni siquiera por la subjetividad de padre eternamente herido”.
SUSCRIBITE a esta promo especial