Dentro del historial delictivo platense, los robos cometidos mediante boquetes siempre llaman la atención por sobre el resto. Este caso además se destacó por el sitio donde ocurrió y el hecho de que los ladrones supieron que debían acceder por un local abandonado de otra calle. Las especulaciones que teje la policía apuntan hacia varias direcciones. En el medio, este nuevo episodio profundizó la preocupación de los comerciantes del microcentro.
Alrededor de las 3 de la madrugada de ayer, un grupo de ladrones -según las sospechas principales- llegaron hasta 49 entre 8 y 9. No iban a robar en un negocio de esa cuadra, sino en una joyería de 8 entre 49 y 50. Pero debieron empezar por la otra cuadra.
Es que, según reconstruyeron fuentes policiales, los delincuentes tenían cada paso planificado: subieron a los techos de un negocio abandonado de calle 49 y por ahí accedieron a la parte interna de la manzana.
¿Habían caminado previamente por esos techos para saber con precisión su camino a seguir? Es una de las hipótesis que se manejan.
No trascendió si necesitaron forzar puertas o rejas para actuar. Pero sí quedó en claro que los asaltantes alcanzaron una de las paredes traseras de la joyería que da a calle 8.
40 x 40
Su tarea siguiente fue, con ayuda de herramientas específicas -habrían usado una maza y un pico- abrir un hueco en ese muro. “Era un agujero de 40 centímetros de lado”, describió un jefe policial, con precisión de arquitecto.
Igual de minuciosos fueron los ladrones como para hacer un boquete que bastase para el paso de una persona adulta.
La alarma del negocio empezó a sonar, no se sabe si con los primeros escombros de pared o si con la figura del primer intruso en meterse. Como haya sido, “fue eso lo que los obligó a hacer todo en poco tiempo”, consideró un vocero allegado al caso.
Fuentes oficiales señalaron que los delincuentes “llegaron hasta un lugar donde había pocas cosas de valor. Agarraron lo poco que tenían a mano y se fueron”.
Muy distintas fueron otras versiones extraoficiales, que dieron cuenta de una “cantidad importante de joyas valiosas” robadas del comercio.
El personal de seguridad del sistema de alarma y la policía fueron hasta el negocio pocos minutos después de que la alarma “saltó”. No alcanzaron a ubicar a nadie sospechoso en la cuadra y los alrededores.
Los encargados del negocio confirmaron a este medio que hubo un robo pero evitaron dar otra información. El caso ya mereció la apertura de un expediente en la comisaría Primera.
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