TEMAS DE HOY:
PUBLICIDAD

Estaba para golear, se durmió y sólo alcanzó un pobre empate

Por Redacción

No supo liquidarlo en el primer tiempo, volvió a quedarse en el segundo y de la euforia pasó a la decepción

Por NICOLAS NARDINI
ANALISIS

No hay caso. No termina de engranar el Gimnasia de Gustavo Alfaro. La condena por su falta de regularidad y por el flojo momento de su arquero fue dura: el Lobo estaba con todo a su favor para armar una goleada en la noche del Bosque y terminó aferrado a un empate 2 a 2 con sabor a poco. Muy poco si el punto de referencia es el nivel exhibido por los mens sana en los primeros cuarenta minutos de juego.

Fue de mayor a menor el equipo tripero. Empezó convencido de una idea, con la sensación de haber asimilado el golpe recibido en Córdoba y por eso, desde el pitazo inicial, se vio disciplina táctica y solidaridad para cubrir espacios y no dejar para que los tombinos hicieran su juego. Con el módulo 4-4-2 como punta de lanza, el Lobo mostró que el dibujo, muchas veces, puede ser lo de menos. Porque el esquema se rompió varias veces gracias a la dinámica de muchos hombres que aparecieron en diversas posiciones, sin que la estructura táctica se resintiera.

NO LO SOSTUVO

La premisa mens sana en el primer tiempo fue copar la zona media, no dejar espacios entre líneas, y entorpecer la salida de balón adversaria. Por momentos, la intención mendocina de “salir por abajo” se pareció más a un capricho que a un recurso, puesto que toda idea, fuera de contexto, pierde efectividad. Y esto, último, al fin y al cabo, es lo que cuenta. No parecía el campo pesado de anoche el mejor escenario para echar a rodar la pelota al ras del suelo. Tanto que Gimnasia, con una presión muy bien articulada en la primera media hora de juego, complicó muchísimo a los de Méndez robando balones en tres cuartos de cancha.

Gimnasia hizo mucho daño por los costados. En el capítulo inicial, generó, nada más y nada menos, que diez situaciones de gol sobre la portería de la visita . Vaya si esto es relevante para un equipo que venía, una semana atrás, de sufrir horrores la falta de profundidad. El Lobo hizo ancho el terreno para que aparecieran los espacios, Meza ganó por habilidad, Noble por velocidad y la dupla Rasic-Bou lució más aceitada.

El uno a cero tempranero con la definición notable de Licht de tiro penal (una sanción polémica porque no pareció intencional la mano de Ceballos) le dio tranquilidad y confianza al equipo tripero. Tras ello, siguió aferrado al mismo libreto y tuvo premio con el segundo gol que llegó tras una exquisita habilitación de pecho de Rasic para Bou, luego de un centro de Meza.

Los dos goles de diferencia, por lo visto en el primer tiempo, parecían una ventaja exigua para la distancia futbolística entre los equipos. Y por esas cosas del fútbol, quizás por haber pecado de un excesivo desgaste en la presión, en el último suspiro del acto inicial Godoy Cruz llegó al descuento a través de Zuqui, tras otra respuesta errática de Bologna, que está a años luz de su mejor nivel. Sacó una mano que lo puso en juego cuando parecía al borde del KO.

Mandó a Gimnasia al descanso con cierta dosis de preocupación. Sabiendo que debía seguir haciendo los deberes ante un rival dispuesto a revertir la historia. Y no los hizo.

OTRA VEZ SE METIO ATRAS...

El rendimiento tripero en el complemento fue la antítesis del mostrado en el primero. Por orden del banquillo propio o por mérito del rival -sólo los protagonistas lo deben saber- Gimnasia retrasó todas sus líneas en el campo de juego, le entregó el terreno a su rival y lo más importante que tiene este juego: la pelota.

El Lobo apostó a las acciones de contragolpe y ese retraso en el campo, lejos de brindarle más seguridad, produjo más permeabilidad en su zona defensiva, porque la falta de ambición en el campo adversario, le concedió a la visita la posibilidad de soltar a todos sus efectivos en ataque, generando, en consecuencia, la supremacía numérica en muchas acciones contra los hombres de Gimnasia.

Llegó el desborde de Abecasis, el discreto cabezazo de Ayoví y la débil respuesta de Bologna, que anoche hizo difícil lo fácil. Fue el 2 a 2 que golpeó a los albiazules a todo nivel. El equipo nunca se recompuso luego de que le empardaran un trámite que parecía encaminado.

Quizás, el empate con sabor a poco de anoche le deje dos lecciones a Gimnasia: que cuando genera debe concretar y que cuando se mete atrás, lo paga caro.

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE a esta promo especial
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Registrate gratis para seguir leyendo

Ya leíste varias notas de El Día. Creá tu cuenta gratuita y seguí accediendo al contenido del diario.

¿Ya tenés cuenta? Ingresar

Has alcanzado el límite de notas gratuitas

Suscribite a uno de nuestros planes digitales y seguí disfrutando todo el contenido de El Día sin restricciones.

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme

ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES

Para disfrutar este artículo, análisis y más, por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales

¿Ya tiene suscripción? Ingresar

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme
PUBLICIDAD