La escalada por el desembarco de Uber en el área metropolitana no cesa. Ayer un conductor porteño que ofrecía sus servicios por esa plataforma quedó demorado, trasladado a la comisaría 51° y liberado luego que un grupo de taxistas lo identificara en la zona de la Costanera porteña y le avisara a la policía que trabajaba con la aplicación, considerada “ilegal” por la justicia, mientras que su auto quedó secuestrado por las autoridades.
El hombre, a bordo de un Citroën Berlingo gris metálico levantó a un pasajero y un taxista se dio cuenta de la maniobra al chequear con su celular el mapa georeferencial de la app, por lo que lo persiguió junto a otros colegas y lo interceptó al llegar a la garita policial ubicada en la cabecera norte de Aeroparque.
“Un compañero lo identifica como conductor de Uber y logra llevarlo hasta la garita y allí se pone a tocar bocina para avisarle al policía”, dijo Daniel Ocampo, un taxista que trabaja generalmente en la terminal de Retiro.
“Estamos haciendo lo que el Gobierno de la Ciudad no está haciendo. Este señor subió a un pasajero y nosotros lo identificamos”, manifestó.
En un principio la policía demoró al conductor de Uber y lo trasladó a la comisaría 51°, ubicada en la calle Artilleros 2081, para preservar su seguridad ya que en el lugar se juntaron unos 50 taxistas, pero además para averiguar si tenía antecedentes penales. Fuentes policiales que el chequeo dio negativo, pero igualmente le secuestraron el vehículo y lo citaron a la dependencia para mañana.
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