La gripe o influenza es una enfermedad viral respiratoria que se presenta habitualmente en los meses más fríos del año.
Los síntomas suelen aparecer a las 48 horas de producido el contagio y la mayoría de los afectados se recuperan en una o dos semanas sin necesidad de recibir tratamiento médico. Sin embargo, en niños pequeños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas, la infección puede conllevar graves complicaciones, y hasta poner en riesgo la vida.
Existen tres tipos de virus de la influenza o gripe, de los cuales dos, Influenza A y B, son los que más frecuentemente afectan al ser humano. En la superficie del virus hay moléculas que facilitan la replicación y cambian periódicamente su composición, lo que permite al virus evadirse del control del sistema inmune. Estos cambios son los que determinan nuevas cepas que deberán estar incluidas en la vacuna de esa temporada para garantizar que sea efectiva para proteger a la población.
La Organización Mundial de la Salud convoca regularmente al grupo de expertos que analizan los datos aportados por todos los países respecto de la circulación y tipificación de los virus de la gripe, para emitir la recomendación en cuanto a la composición de la vacuna para cada hemisferio. Este año, la vacuna antigripal contará con dos cepas diferentes a las vacunas disponibles en 2015 correspondientes a la H3N2 e Influenza B, además de la cepa Influenza A H1N1
SUSCRIBITE a esta promo especial