El vicepresidente de Brasil, Michel Temer, anunció hoy que guardará silencio "respetuosamente" y esperará, antes de ofrecer definiciones políticas, la votación del Senado, que debe decidir sobre la destitución de la presidenta Dilma Rousseff, lo cual lo convertiría en jefe del Estado.
"Muy silenciosa y respetuosamente voy a esperar la decisión del Senado Federal, que da la última palabra, por lo tanto sería inadecuado decir algo antes de que se pronuncie el Senado", dijo Temer a periodistas en la puerta de su residencia, en San Pablo.
El vicepresidente, calificado de "traidor" por Rousseff, prepara su gobierno en caso de que la Cámara alta, a mediados de mayo, vote a favor de separar del cargo a la mandataria durante 180 días para definir si la condena o la absuelve en el proceso de juicio político por supuesto delito a la ley de responsabilidad fiscal.
SUSCRIBITE a esta promo especial