Instantes después de los disparos, con el drama aumentando segundo a segundo, un agente penitenciario pasó por 48 y 17 y se encontró con los jóvenes baleados. Belén García Sachetto todavía estaba consciente.
Se trata de Eloy Rodríguez (31), empleado de la Unidad 18 de Gorina, que ayer habló con EL DIA y recordó esos momentos de absoluta tensión y nerviosismo: “El chico me pedía ayuda. Estaban los dos tirados. Los metí como pude en el auto. La verdad, pensé que la chica tenía un tiro en la espalda y que en la cara le habían dado un culatazo”.
Rodríguez aceleró todo lo que pudo y llevó a la pareja hasta la Clínica Mater Dei, situada en 45 entre 13 y 14. Los sucesos vividos en ese centro asistencial son motivo de polémica.
Según Rodríguez “no los querían atender, porque no había un tomógrafo. Pero insistí y la llevaron al quirófano”. Esta versión fue asentida por el padre de la chica baleada. Después la trasladaron al hospital Rossi y a Adrián Etcheverry al San Martín.
En tanto, Enrique Calvo Gainza, director de esa institución médica, aseguró a EL DIA que “en Mater Dei no sólo se atendió a estos chicos, sino que acá estuvieron internados. La información que circuló no fue la apropiada. Se respetaron todos los protocolos médicos y se decidió posteriormente la derivación de los pacientes por consejo de los especialistas”. Cabe destacar que para la madre de Adrián, “a mi hijo lo atendieron de 10”.
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